Renaturalizar los patios de los colegios de Pamplona
Publicado el 04/12/2025 a las 07:33
Siguen renaturalizando los patios de los colegios públicos y me parece que son obras inadecuadas. Ya finalizaron las obras en los patios de los colegios CPEI de San Jorge, la ikastola Amaiur y CPIE Iturrama que, según el Ayuntamiento de Pamplona, los transforma en un entorno más natural y sostenible. Natural, si entendemos por ello que ponen vegetación, quizás sí, pero más sostenible económicamente lo dudo ya que no hay nada más sostenible que un patio duro de toda la vida que no tiene gasto de mantenimiento.
En síntesis, la palabreja, que recuerda a la de “amabilización”, y que se inventaron estos mismos en su anterior mandato, consiste en colocar zonas ajardinadas en mitad de los patios donde antes se jugaba al fútbol o baloncesto, concentrando estas zonas deportivas en lugares más reducidos o, directamente, haciéndolos desaparecer.Según leo, la renovación, en los centros indicados, se ha llevado a cabo con criterios ecológicos, sociales y pedagógicos, entendiendo que incluir zonas verdes aporta beneficios medioambientales que ayudan a paliar el cambio climático y que desde el punto de vista pedagógico crea nuevas dinámicas de juego y garantiza el acceso de los alumnos a la naturaleza.
Como si en Pamplona no hubiera grandes zonas verdes que garanticen a los críos el acceso a la naturaleza. Todo ello por la no despreciable suma de 438.673€. Y el CPIE de Iturrama ya lo he visto de nuevo en obras en las que han colocado un enjambre de troncos desde el que los chavales se pueden dar buenos coscorrones. Las zonas verdes se completan con arbolado y diversas plantas y arbustos. A ver cuánto duran estos elementos con nuestras criaturas pasando por encima y pisándolas. Para protegerlas, al menos inicialmente, rodean las zonas con unas vallas de madera de 50 cm de altura que son como lanzas para nuestros pequeños. Espero que no haya desgracias con este elemento. Detrás de todo esto hay una carga ideológica progre que quiere a toda costa romper con lo anterior. No soy contrario a que los patios tengan zonas donde desarrollar actividades distintas a las deportivas, pero estas nuevas teorías de la agenda 2030, que a Europa le han costado su liderazgo y hegemonía, no me acaban de gustar. Si en mi tiempo nos hubieran troceado o dejado sin patio donde correr a placer en los recreos, hubiéramos montado la de San Quintín. Los tiempos cambian o te los cambian, aunque no quieras, sobre todo si gobiernan estos ultras.