La cesta de la compra va como un cohete
Publicado el 05/09/2025 a las 08:09
Según nuestro presidente del Gobierno, la economía en España va como un cohete. Pues irá. Pero lo que de momento hemos comprobado los españoles de a pie es que quien sube como un cohete es la cesta de la compra. Me podrán argumentar que se trata de pura percepción y de charleta de café, cuando alguien te repite la ya famosa frase de que “ahora con 50 euros no me llega para nada en la compra”. Seguro que han escuchado esa frase o ustedes mismos la han pronunciado. Pues bien, no se trata de una percepción ni de demagogia barata.
Recientemente se publicaba en Cinco Días que “el IPC alimentario escala un 33% desde 2021, mientras el gasto medio en el carrito básico de una familia crece el 16%”. Ahí es nada. La cuestión que surge de forma inmediata es si los salarios han sido incrementados en esa proporción o si, al menos, se han reducido los impuestos para aliviar la situación. Ya conocen la respuesta negativa a ambas cuestiones, especialmente en Navarra, donde padecemos el IRPF más alto gracias a la particular aplicación de la autonomía fiscal navarra por el gobierno colectivista de la señora Chivite. En definitiva, hemos perdido poder adquisitivo y lo padecen más las rentas bajas, no en vano al incremento del IPC se lo conoce como “impuesto de los pobres”.
Podemos discutir sobre las causas de este encarecimiento de la cesta de la compra. Les llegará a través de casi todos los medios de comunicación la visión colectivista, de izquierdas y de derechas, de que se trata de una mezcla del egoísmo de los empresarios y los productores, el afán consumista de los ciudadanos, la coyuntura mundial de guerras y el encarecimiento de las materias primas, entre otros. No lo crean. En realidad, lo que ha sucedido es que se ha abaratado el dinero que manejamos porque necesitamos de más cantidad para adquirir un determinado bien de consumo. Se ha producido una devaluación camuflada de la moneda. Y la causa de esa devaluación es el gasto público desmesurado y desbocado.
Para explicar lo anterior recurro al economista Milton Friedman, que decía: “Presta atención a una sola cosa: cuánto gasta el Gobierno, porque ese es el verdadero impuesto. Todo presupuesto está equilibrado. No existe un presupuesto desequilibrado. Lo estás pagando: si no lo haces mediante impuestos, lo haces a través de la inflación o del endeudamiento”. Pues bien, el gasto sin medida de los gobiernos central y regionales lo estamos pagando los españolitos de las tres formas citadas por el autor y, por supuesto, pagando más en la cesta de la compra.