Una valoración médica que ya acumula dos meses de retraso
Publicado el 29/08/2025 a las 07:27
El pasado 18 de abril sufrí una caída en la que me rompí el troquíter. Me inmovilizaron brazo - hombro (inmovilización tipo Gilchrist). Al mes, el 20 de mayo, me hicieron una placa y me dijeron que un mes después volverían a verme para valorar si era necesaria la rehabilitación. A día de hoy continuo en lista de espera.
Hace un par de años había sufrido otra caída en la que me había fracturado el húmero. Y sabía por experiencia que la recuperación es larga y costosa. Mi primera sorpresa fue cuando al mes me dijeron que la rehabilitación, de momento, no era necesaria. Por ello, y conociendo cómo habían ido las cosas en la fractura anterior, estoy acudiendo a rehabilitación a un centro privado.
No soy médica, pero mi experiencia en la recuperación anterior me dice que si no se trabaja fuerza y movimiento a tiempo, más tarde no se recupera ni la movilidad ni la fuerza. En mi anterior recuperación, no quiero extenderme, también tuve que acudir a centro privado porque la rehabilitación fue escasa y mi movilidad era escasísima. Y a consecuencia de ello, la recuperación fue muy larga. Estuve presentando reclamación tras reclamación para conseguir que se me atendiera. Y fue psicológicamente agotador.
Por ello, en esta ocasión dije que no iba reclamar nada y considerándome una privilegiada, puesto que puedo costearla, iniciar la rehabilitación por mi cuenta. Pero han pasado los meses y, con muchísima pereza, ya no tengo otra opción. Aunque el hombro no está del todo recuperado, creo que puedo reincorporarme a mi trabajo (sueño con hacerlo y llevar una vida normal). Pero no hay médico competente y responsable que dé un alta tras una fractura sin que antes le haya dado de alta un traumatólogo.
Escribo estas líneas porque sé que son más efectivas que las reclamaciones. Y también para que se reflexione cuando se habla de las bajas. A veces las personas estamos de baja, muy a nuestro pesar, por no ser atendidas por la sanidad pública. Permanecemos en listas de espera, sin olvidar que la recuperación se alarga o no se recupera como debería por dilatar en el tiempo las intervenciones adecuadas. Espero que estas líneas de denuncia de esta situación incomprensible sirvan para algo. Yo solo puedo mostrar mi impotencia y frustración.
Además, muy a mi pesar, repito título de carta en menos de 2 años. Sin dejar de decir que me han atendido de manera exquisita y profesional los médicos y médicas de Urgencias en el momento de la caída y mi médico de cabecera. A lo largo de mi vida también he presentado agradecimientos y he escrito cartas en prensa de agradecimiento a la profesionalidad, atenciones y cariño recibido. Pero, esta vez, no toca.