¿Y si gastamos mejor los durillos y los eurillos?
Publicado el 17/07/2025 a las 07:56
Las fiestas son un lugar maravilloso de encuentro entre vecinos y visitantes: forman parte de nuestra cultura y, si me apuran, son hasta una “válvula de escape” de la rutina diaria. Que se lo pregunten, si no, a Hemingway. Pero hagamos una pausa y reflexionemos: con las fiestas de San Fermín, San Fermín Txikito, el día del Privilegio de la Unión, el día de la Comunidad Foral de Navarra (San Francisco Javier)... ¿son necesarias, además, las fiestas de los barrios de Pamplona?
Por si no lo sabían, cuestan muchas decenas de miles de euros. Y no olvidemos la gran subida -como el champán- de la contribución urbana que hemos tenido este año. ¿No disfrutamos también las fiestas de los municipios cercanos a Pamplona? Barañáin, Mutilva, Esparza...
Desde luego, deberíamos repensar cómo gestionar mejor el dinero de todos y todas, especialmente cuando existen asuntos mucho más urgentes y prioritarios: personas sin techo que no tienen plaza en albergues, el acceso a la vivienda para los más jóvenes, la mejora de la interconexión de los carriles bici por toda la ciudad, o más plazas para educación de 0 a 3 años, por ejemplo.
La ciudadanía debe participar y presionar más a nuestros gestores para que el dinero público sirva para crear una sociedad más justa y equilibrada. Esa es la utilidad de los impuestos, ¿no?