Sobre la corrupción
Publicado el 27/06/2025 a las 07:40
Tras la abrumadora carga que comportan los presumibles casos de corrupción, conocidos en el seno del partido socialista, se hace evidente la obligatoriedad de no sacudirse del yugo contraído, de hacerse cargo del daño producido. Si cada uno es quien es en su relación con el otro, no cabe ignorar sino tomar conciencia y asumir que la ley moral es preceptiva para todos y en todas situaciones, que la humanidad del otro debe ser siempre considerada como un fin y nunca como un medio. La profundidad de la herida que los recurrentes casos de corrupción vienen ocasionando, no sólo reclama del talante de la escucha para acertar con el remedio de atajarlos, sino también, del saber discernir qué medicina se debe aplicar ante dicha enfermedad.
En las actuales circunstancias, las palabras de Martin Buber bajo el significado de restaurar la confianza perdida no dejan lugar a dudas: curar viene a ser lo mismo que educar, es tener la fortaleza de interpelarse sobre si persiste el anhelo, la certeza de que allí donde reina la justicia puede florecer la paz.