Achicharrados
Publicado el 20/06/2025 a las 07:38
El cambio climático ha llegado, cada año hay más lluvias torrenciales y más olas de calor. También en la política española y Navarra. El cambio climático está haciendo de las suyas y estamos viendo estos días cómo muchos políticos están sufriendo quemaduras de tercer grado en sus extremidades.
Cerdán ponía la mano en el fuego por Ábalos, Chivite por Cerdán, Alzorriz por Cerdán, Montero por Cerdán, el ministro Torres por Armegol, Bolaños por Cerdán… Pedro Sanchez… No, este no. Este no pone nada en el fuego, si acaso pondrá la cara pero para que se la maquillen. Unas veces para estar guapo en plan Kennedy o en plan Halloween para dar pena.
La expresión “poner la mano en el fuego por alguien” significa confiar plenamente en la integridad y honradez de esa persona. Es una forma de decir que se está completamente seguro de que la persona no ha hecho algo mal o miente. La frase dice que tiene su origen en las ordalías o juicios de Dios, donde se sometía a los acusados a pruebas de fuego para determinar su inocencia o culpabilidad. En la Edad Media, estas pruebas eran rituales en los que los acusados debían introducir las manos en el fuego como una forma de demostrar su inocencia ante Dios. Si la persona salía ilesa o con quemaduras leves, se consideraba una señal divina de que era inocente. Sugiero recuperar este ritual en el Parlamento de Navarra o en el Congreso de los Diputados, o por qué no en los pueblos y meterlo en el programa de fiestas.
Achicharrados iban a salir todos, no iba a quedar ni uno. El hospital Miguel Servet de Zaragoza tiene una unidad de quemados referente nacional, estaría colapsado. Bromas aparte, ya está bien. Es vergonzoso lo que está sucediendo en este país, se ha perdido la educación, la ética, la responsabilidad, el respeto, la dignidad, la honestidad. Hace falta un cambio, pero no me refiero a poner a los azules en lugar de los colorados. Todos deben mirarse al espejo y reflexionar sobre lo que están haciendo con nuestro país con nuestra tierra, no todo vale en política.