Un hecho lamentable
Publicado el 02/06/2025 a las 07:28
El viernes en Berriozar ocurrió un hecho lamentable que debería hacernos reflexionar sobre el uso del espacio público y el trato a la infancia. Según una ordenanza local, está prohibido jugar al fútbol, a la pelota o andar en bicicleta en aceras, plazas y jardines, salvo en espacios y horarios específicos que aún no se han definido ni comunicado claramente.
Lo más preocupante no es solo la norma, sino cómo se aplicó: la policía retiró el balón a unos niños que jugaban tranquilamente en una plaza pública, sin entregarles justificante alguno para recuperarlo después. Además, el trato fue frío y autoritario, generando malestar en los menores y sus familias.
Prohibir que los niños jueguen en espacios abiertos como plazas o jardines es no entender la función social de estos lugares. Estas normativas restrictivas alejan a la ciudadanía del espacio público y limitan la libertad y alegría de la infancia. Es hora de reflexionar sobre qué tipo de ciudad queremos y respetar el derecho de los niños a jugar libremente.