El olor a hierba recién cortada
Publicado el 02/06/2025 a las 07:27
Esta mañana, de camino a mi despacho, me ha llegado el olor característico a hierba recién cortada al entrar en una plaza. Efectivamente ahí estaba el operario con su máquina y el camioncillo para recoger la hierba cortada.
El lugar estaba limpio, pues había pasado ya otro operario del servicio de limpieza quitando los numerosos papeles y productos, latas y envueltas de chuches y caramelos que se suelen tirar en la tarde anterior.
En esa plaza como en otras, por la mañana, sacan a pasear los perros, muchos perros, que hacen sus básicas necesidades en el jardín correteando sobre la hierba. Los productos fisiológicos solidos de los perros suelen ser recogidos por sus dueños, aunque no siempre. En ese mismo espacio lleno de orines y bien abonado, juegan por la tarde los chavales del barrio, sobre esa misma hierba. Pero los padres de estos chavales o ellos mismos no recogen lo que van tirando, que queda, a lo largo de la tarde, como muestra de un pueblo poco educado que si se encuentra la ciudad limpia no es por la educación ciudadana, es por la esmerada limpieza de los servicios contratados por el ayuntamiento para este fin. Esos trabajadores que merecen un homenaje pues son en definitiva los que cada día lavan la cara a esta ciudad, que debería ser cuidada por todos.
Esto que digo lo ve todo aquel que pasea por la ciudad o va andando de un sitio a otro, pero no lo suelen ver los municipales, que van en coche, no he visto un guardia municipal a pie fuera de las cercanías del Ayuntamiento. Estos son los que enseñarían a la gente a no tirar todo al suelo, ya que parece que no lo enseñan ni en la escuela ni en la familia.