Inclusión social del ‘sinhogarismo’

Luisa Jusué y Teresa González

Publicado el 29/03/2025 a las 08:31

Para alcanzar una vida autónoma las personas que hoy atraviesan la durísima situación del sinhogarismo en Navarra deben ser ayudadas con recursos habitacionales, atención social y con Renta Garantizada.

Nuestra Renta Garantizada nació para eso, para superar las situaciones de pobreza y exclusión social, para tener una sociedad lo más cohesionada posible. No atenderles empeora su situación, se deterioran y cronifican, vivirán en los márgenes desvinculándose progresivamente de nuestra sociedad, serán carne de cañón de la cárcel y las mafias y mucho más dificultosos sus procesos de inclusión social. El sinhogarismo es una de las expresiones mayores de exclusión residencial y pobreza. Por ello las personas en situación de sinhogarismo deben ser una de sus principales beneficiarias. Nuestra RG es una herramienta eficaz para avanzar en la lucha contra la pobreza y se ha demostrado en años anteriores donde ha favorecido la inclusión con padrón, habitación y estudios de castellano y diversos oficios de más de 200 chicos y chicas migrantes en la ciudad. Recientemente un medio de comunicación estatal ha resaltado: “Vienen a… trabajar. El 89% de los jóvenes anteriormente conocidos como “menas” que han llegado ya a edad adulta en España están ahora mismo estudiando, trabajando o las dos cosas a la vez”.

Navarra es una comunidad envejecida que no podemos prescindir de las personas migrantes sin hacer tambalear el mundo de los cuidados, de los servicios y del campo. Nuestra economía sin estas personas se va a dañar, les necesitamos. Hoy hay menos personas en itinerancia sin voluntad de arraigo, hay más población inmigrada y son más jóvenes. Sigue siendo una realidad muy dura, afecta severamente a su salud física y mental. Lo sufren. Vienen aquí porque somos un referente en calidad de vida según aparece en todos los medios y según divulgamos sin sonrojo, aunque tengamos barrios con bolsas importantes de pobreza extrema.

Las condiciones de abandono en las que viven muchos de ellos afectan seriamente a su dignidad, a su seguridad, a su salud, a su intimidad, a los derechos humanos. Ninguno de ellos ha elegido vivir en la calle. Si viven en la calle varios meses seguidos y son un núcleo grande de personas sin hogar se debe a que la cartera de servicios sociales no se ajusta a las nuevas realidades y problemas de la alta exclusión social y de la exclusión residencial. Todas las personas necesitamos un hogar, pero el acceso a la vivienda está muy limitado y se discrimina por aporofobia, racismo y género.

Mucho nos tememos que el Gobierno de Navarra no tenga un diagnóstico ajustado a esta nueva realidad. Los conflictos que existen en el mundo, la pobreza, el cambio climático…, expulsa a muchas personas de sus países de origen y les obligan a migrar. Lo más inteligente y humano es acogerles, es respetar su condición de ciudadanos, ciudadanas y su derecho a la vecindad. Una mirada inclusiva a medio plazo nos dibuja como totalmente positivo aplicar políticas de renta garantizada para sacarlos de calle a habitación (Barcelona ayudará a personas sin hogar a encontrar una habitación por su cuenta, en Madrid la ONG “Hogar Si” solicita adaptar el IMV para sacar a las personas sin techo de la calle), y activar la formación e inserción laboral, además de trabajar mentalidades.

Llegaron de Ucrania y los acogimos. Este es el reto, que los tratemos como iguales, con respeto. Si sufren rechazo, nos rechazarán. Si les respetamos, nos respetarán. Si reforzamos sus capacidades y autoestima serán procesos de éxito. El abandono a su suerte, además de insolidario e inmoral, es un fracaso social.

Luisa Jusué y Teresa González

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora