Mirar al sur
Publicado el 01/03/2025 a las 08:27
Ahora que la actualidad internacional mantiene el foco en Ucrania a la espera de una paz injusta impuesta por Trump, con el cobro de intereses incluido, convendría, en lo que a España concierne, valorar cómo afecta el miserable “cambio de opinión” de EE UU a la “amenaza no compartida”, como eufemísticamente llaman en el Ministerio de Defensa a la que viene de Marruecos. Y es que la hipótesis más peligrosa - en la que debe basarse nuestra seguridad- sería un conflicto de alta intensidad con nuestros vecinos del sur a cuenta de las plazas españolas del norte de África, cuya defensa, como es sabido, no está amparada por la OTAN. Marruecos es un firme aliado de EE UU, y fue precisamente Trump, en 2020, quien reconoció su soberanía sobre el antiguo Sáhara español, medio siglo después de la “marcha verde”, un episodio en el que EE UU favoreció a Marruecos, por entonces su aliado contra la URSS en la región. Hoy, en el nuevo escenario mundial, cabe preguntarse: ¿a quién apoyaría Trump en un conflicto hispano-marroquí? Dada su avidez dineraria, es probable que todo dependiera del rédito y quizás la oferta marroquí fuera la mejor. Marruecos dispone en el Sáhara de un inmenso yacimiento de fosfatos, además de tierras raras, petróleo, gas y un excelente caladero de pesca. Así las cosas, y a la vista del creciente refuerzo militar marroquí, urge aumentar nuestras capacidades militares ante una amenaza que no es ficticia sino posible. Sin embargo, tras las recientes decisiones - léase cesiones- en materia económica, me temo que la única seguridad que preocupa a nuestros gobernantes sea la de sus escaños.