La guerra
Publicado el 31/12/2024 a las 07:35
La guerra es nuestro gran asunto, el más antiguo y eterno. La guerra pasa temporadas adormecida pero siempre despierta. Una vez que se desencadena nadie la puede parar. El ejemplo lo encontramos en el “Keep calm and carry on”, el aprieta los dientes y sigue adelante de los carteles ingleses de la II Guerra Mundial. Desde el neolítico la sed de sangre no ha cesado en la sociedad. Solo ha cambiado el armamento, que se ha vuelto más perfecto. Parece que genéticamente los seres humanos están hechos para ejecutar la guerra . La historia constituye la prueba irrefutable de esta afirmación. La hostilidad y el enfrentamiento han sido siempre las formas de relación más comunes en la sociedad. Vivir es matar responden los cantos de Homero en la Iliada. Si supiéramos su poder de destrucción nos apresuraríamos a disfrutar de la paz. La paz no supone más que un interludio entre dos conflictos. A veces la paz parece un raro tesoro, que lo despreciamos mientras lo tenemos, y nos lamentamos una vez que lo hemos perdido. La guerra nadie la desea, pero se crean las condiciones para que vuelva. La cobardía del hombre le hace incapaz de escapar a su destino guerrero, incapaz de optar por la vida pacífica. La vía diplomática intenta abrirse paso y detener las matanzas. Pero toda victoria es transitoria. La violencia también castiga a los que se creen invencibles. A éstos les llegará el miedo, la debilidad, la derrota o la muerte, cuando se vean despojados del poder. Tras ejercer de verdugos se convierten en víctimas.