El eslabón pendiente
Publicado el 07/12/2024 a las 08:30
Se pueden contar con los dedos de la mano las enfermeras escolares que hay en Navarra, siete, frente a los más de 200 centros educativos repartidos por la provincia. Esta cifra resulta alarmante cuando hablamos de salud, es condición básica para asegurar el buen rendimiento académico.
Los estudiantes pasan más de seis horas al día en el colegio. Es de vital importancia garantizar su bienestar físico y psicológico con la ayuda de un profesional sanitario. La función de la enfermera escolar abarca desde la atención de necesidades agudas y crónicas, hasta la detección de hábitos no saludables. La incidencia de trastornos emocionales y del comportamiento, autolesiones, suicidio, enfermedades de trasmisión sexual y conductas de riesgo como el consumo de sustancias, ha incrementado entre los más jóvenes. El centro educativo es el lugar donde se pueden implementar intervenciones de promoción para la salud, con el fin de responsabilizar a los estudiantes sobre su propio bienestar a corto, medio y largo plazo.
La enfermera escolar alerta y actúa de manera coordinada de la mano de la comunidad educativa y proporciona diferentes recursos sanitarios y sociales. Es el eslabón pendiente en muchos colegios.