Coherencia política
Publicado el 27/11/2024 a las 07:18
Al ejercer el derecho de elegir a nuestros representantes políticos delegamos nuestra soberanía en quienes se presentan en las listas de los partidos. Aparecen con sus nombres y apellidos. Pero con demasiada frecuencia ocurre que esas personas, en quienes hemos delegado nuestra soberanía, dejan de representarnos. Y dejan de hacerlo cuando, con sus votos, y con la consiguiente responsabilidad personal, apoyan actuaciones y decisiones que no están en los programas que se comprometieron a cumplir.
Por coherencia política, es razonable no volver a votar ni a los partidos ni a las personas que incumplan lo que prometieron. Ya sea de palabra o por escrito en sus programas electorales.
Alfredo Alonso-Allende