Lo que no se paga con dinero
Publicado el 29/09/2024 a las 08:17
El pasado lunes nos dejó la abuela Pilar de manera inesperada, a pesar de sus 90 años y lo hizo como ella quería, rodeada de los suyos, de aquellos a los que ha dedicado todas sus fuerzas, muchas veces olvidándose de ella misma, como la gran mayoría de las abuelas y abuelos. Estas líneas las escribimos con el corazón todavía encogido pero nos sirven para agradecer a aquellas personas que, en sus últimos momentos, han estado con ella. Se nos ha ido una buena persona pero todavía quedan muchas que lo demuestran día a día y en silencio, va por todos y todas ellos y ellas.
Gracias al personal del centro de salud de Lodosa, gracias al servicio de urgencias del Hospital García Orcoyen de Estella, por su respeto, trato, delicadeza, profesionalidad, hospitalidad y, sobre todo, por la manera en la que han hecho que el Camino que inicia nuestra querida abuela haya sido más fácil de emprender tanto para ella como para todos nosotros y nosotras. Gracias a la funeraria Mues, no saben lo bien que lo hacen, con lo difícil que es, y gracias a los familiares y amistades que no nos dejaron de abrazar, besar, saludar y emocionar durante todo el día. Y gracias, abuela, por enseñarnos que el amor incondicional se muestra día a día, por hacer honor a tu nombre y ser el pilar que sustenta a nuestra familia. Nos despedimos de ti, lo haremos alrededor de una mesa y brindando como tu siempre decías, una mesa que ya nunca será lo mismo sin ti. Descansa en paz, te lo mereces.
Felipe Martínez Quiroga