Santiago de Compostela
Publicado el 26/07/2024 a las 08:26
El origen latino del topónimo “compostela” enriquece a la ciudad con tres significados: campus stellae (campo de estrellas), composita tella (tierras hermosas) y compositella (bien compuesta). La ciudad de la lluvia y de la calma, la del Apóstol y peregrino, la del caballero de la Cruz bermeja, patrón de España, la del guerrero con su caballo blanco y su espada se construyó en un paisaje de ensueño. La Compostela espiritual fue fundada desde el primer momento en que el Apóstol Santiago la eligió como sepultura. Desde que Alfonso el Casto mandó edificar la primera basílica (812), ilustres arquitectos, conocidos como maestros de obras o doctores en piedra (Magister fabricae o doctor lathomorum) , en sintonía con la época y con el entorno, comenzaron a levantar la Compostela histórica y terrenal .
La ornamentaron maestros escultores de gran talento, que labraron la piedra con imaginación y fantasía . El maridaje románico-barroco es particularmente feliz. Representa a dos mentalidades distintas : la primera, más sacra y la segunda, más humana.
Las torres del Obradoiro, símbolos del templo y de la ciudad, empujan hacia lo alto. Se mueven, se entrelazan y se acogen a los efectos de la luz, del aire y del agua. En su espléndida catedral, alzada sobre el sepulcro del Apóstol, donde trabajaron 50 artesanos de la piedra, según se lee en el Códice Calixtino , los peregrinos captan su insignificancia cósmica, sabiendo que han llegado para arrodillarse en un lugar donde la oración siempre ha sido válida. Las campanas cristianas han sido los relojes de Compostela . Marcan las horas, miden el tiempo con exactitud y otorgan personalidad a la ciudad. Continúan siendo ecos que evocan recuerdos de libertad , tañidos festivos, lirismos de angustia, llamadas bélicas, resonancias de peligros . De Santiago de Compostela el peregrino regresa a su casa con ideas, sentimientos, intenciones e intuiciones renovadas. El camino está abierto a todos; no te juzga; te acepta como eres; y te hace una persona mejor.
Enrique Iriso Lerga