La inmigración y la Unión Europea
Publicado el 14/06/2024 a las 07:31
En estas elecciones europeas se han enfrentado dos opciones respecto a la inmigración en la UE , la defendida por la ultraderecha, que abogaba incluso en expulsar a inmigrantes y la mantenida por los partidos de derecha moderada, centro o izquierdas que propugnan su incorporación al mercado de trabajo
En este asunto, la UE deja a su albur a los países como España , Grecia o Italia, sin hacerse cargo del problema aunque el destino de los inmigrantes (ilegales o no ) suele ser otros países a los que les viene muy bien que la frontera marítima de las naciones mediterráneas sufran los inconvenientes de asumir algo que tiene que ver con toda Europa.
Como es cierto que debido a la baja natalidad la inmigración es necesaria para la supervivencia de la propia economía europea, y que también las empresas adolecen de falta de demanda en determinados oficios, la solución pragmática debe cumplir con los requisitos de acogimiento y no creación de guetos con personas desempleadas que no pueden integrarse en la sociedad por su baja preparación laboral
En determinados trabajos, por ejemplo personal sanitario cualificado, los hospitales del norte de Europa ofrecen contratos a personal de nuestro país o del sur de América ofreciendo en el país de origen una formación en cuanto a las necesidades del país de destino y una enseñanza del idioma.
Trasladando esta costumbre rentable para ambas partes al plano general de la inmigración a países europeos, puede afirmarse que instalar centros de formación en los países generadores de emigración puede ser una buena inversión a futuro y sin duda una dignificación de las personas abocadas a salir del país por circunstancias económicas
La ventaja para los países receptores consiste en la contratación de personal que puede trabajar inmediatamente. Por otra parte, el control fronterizo para evitar la inmigración ilegal debe realizarse por la UN con criterios unificados por todos los países que la componen y repartiendo coste y responsabilidades con el fin de desahogar la carga policial y funcionarial del país receptor. También las decisiones respecto a devoluciones a país de origen o atención en llegada han de ser tomados uniformemente por todos los gobiernos de forma colegiada mediante un criterio común y suficiente autónomo para resolver los problemas que puedan surgir.
La inmigración selectiva parece ser actualmente la mejor forma de integrar a quien ejercerá un derecho sin menoscabar el de los habitantes del país de envío y de llegada, y por otro lado los centros de formación serán un buen activo para los estados origen de la emigración