Desconectado de las elecciones europeas
Publicado el 06/06/2024 a las 07:20
Hace tiempo que me dejó de estimular la política de partidos. Porque, aquel que como yo entiende que un parlamento es sagrado, no observa ningún atisbo de política real. De filosofía. Puede que la falta de respeto entre partidos, se deba a que nunca nos han enseñado a debatir ni a exponer…, buscando el mejor argumento en vez de la descalificación. Me siento afortunado de haber cursado Sociología Aplicada (2011-2015). Aprendimos a debatir sobre casi todo, incluido el conflicto territorial que existe en Navarra. Fuimos los primeros en abrir ese melón. Formé parte de la política activa estudiantil y nuestros predecesores nos dejaron ver lo afortunados que éramos. Porque antes, si eras un alumno inquieto…
Parece que los políticos se han olvidado de las grietas que se producen en una sociedad cuando no se cuida la democracia. Un profesor al que sigo admirando, Javier Erro, nos advirtió del riesgo que supone no cuidar la democracia. Nosotros respondíamos con incredulidad. Y sí, es cierto, los parlamentarios representan lo que somos pero ellos deben ser nuestros guías. Jesús María Osés Gorraiz fue otro estandarte. Nos explicó principios filosóficos básicos y todos lo entendimos. También nos alertaba sobre el fin de la democracia poniendo como ejemplo el fascismo. Pero antes nos explicó con claridad en qué consistía ese fascismo y sus parecidos con el socialismo. Estos dos profesores destacaban por su capacidad de hacer autocrítica frente a la institución en la que trabajaban. Y a debatir con rigor y sin interrupciones, Juan María Sánchez-Prieto. Tres pensadores sinceros.
Los Madina, Tardá, Labordeta, Anguita, Domènech…, parece que se han ido para no volver. ¿Qué fue de aquello de la disidencia interna y de una política más participativa? ¿Cuándo se bajarán los sueldos nuestros eurodiputados? Ante la falta de ejemplaridad y de buenos oradores, aparece la mala leche y la furia de las extremas derechas que asolan nuestro continente. Ya no saben ni insultar con creatividad. Faltan más pensadores y menos gestores. Estamos contestando con furia, y eso significa ponerles una alfombra roja. Gracias a esos maestros que nos enseñaron el valor del pensamiento crítico.