Los políticos y la desinformación
Publicado el 17/05/2024 a las 07:23
En relación a la reciente e interesante entrevista del DN a la Decana de la Facultad de Comunicación de la UNAV, titulada “Los políticos son hoy uno de los principales agentes de desinformación” me permito este breve apunte.
Pretendo distinguir la desinformación de la manipulación, valorando la cuota que corresponde a los medios en esa labor divulgativa de la información hacia sus fieles o afines. Una manifestación o declaración de un político con cierta base de veracidad, y un sustrato técnico, propio o sugerido, también puede ocasionar una “desinformación” por la orientación que a posteriori considere la dirección/ redacción del medio sobre lo recogido por su profesional, lo que estimo sería una manipulación mediática.
En nuestro mismo ámbito social, basta con comparar las cabeceras de medios escritos, digitales o audiovisuales, para comprobar como una noticia de carácter político se interpreta de modo diferente, por ejemplo en el sector judicial, obras públicas, memoria histórica, salud, economía, empleo o política mundial. Es preciso conocer otros medios para contrastar y obtener una aproximación a la verdadera noticia.
No pretendo cargar tintas sobre los periodistas, donde existen, cada vez más, independientes y competentes profesionales que ponderan y calibran sus informaciones.
Lo contrario que en el ámbito político, donde la causa, a mi juicio, de la desinformación, es que jóvenes o menos jóvenes, políticos, llenos de títulos, master y cursos de llamativas universidades foráneas, sin apenas contacto con la realidad y asesorados por “colegas” de similar corte, son los transmisores de peregrinas ideas, bulos y mantras de sus “líderes” engatusando a la crédula ciudadanía. Creo que Darwin fue quien dijo que la ignorancia engendra más confianza que el conocimiento.
Coincido no obstante con la decana Charo Sádaba, al añadir “que el problema que es real es mucho más complejo”, a fortióri mi escrito de 25 de octubre de 2021 titulado “ Faltan auténticos políticos”.
Como siempre existen honrosas excepciones, aunque sean políticos colocados en las listas de salida motivados por el empleo /sueldo, o de los que como apuntaba un veterano político, acreditan cotización a la Seguridad Social, y pueden ser capaces al haber” trabajado” previamente de aportar al menos una mínima y veraz información para todos los ciudadanos.