Que esperen las cifras
Publicado el 11/04/2024 a las 07:26
No importa qué son los números, sino las relaciones entre ellos. Las cifras 0,1,2,3,4,5,6,7,8 y 9 son el alfabeto para escribir los números. Una cosa es la cifra 3 y otra, el número tres. Un niño puede empezar a manejar cuestiones sobre números sin necesidad de saber que se escriben con las “letras” 1,2,3, … Por ejemplo, usando dos montones de canicas y alineándolas en dos hileras podemos saber en qué montón había más; para ello no necesitamos contarlas y mucho menos saber escribir su cantidad mediante cifras. Muy útiles son unos dados, digamos una docena. Ponemos un dado mostrando la cara de tres puntos. Después pedimos al niño que ponga los otros dados mostrando esa misma cara. Pronto, el niño consigue hacerlo. Ponemos la cara de cinco puntos; el niño pone los otros dados como es de esperar. Y todo esto, sin necesidad de haber insistido en los dibujos “3” y “5”. Mucho más adelante, por curiosidad, podríamos decirle al niño que los romanos usaban los dibujos “III” y “V”. Para multiplicar el tres por el dos, ponemos tres dados juntos mostrando la cara dos. Contamos el total de puntos. El niño ve que son seis. Ahí tenemos a la vista el multiplicando (los tres dados), el multiplicador (la cara dos) y el producto. ¿Hay quién dé más? También se podría jugar con el niño al dominó. Si fuera conveniente, se suprimirían las fichas dobles. Pero este juego sería factible sin el conocimiento de las cifras indo-arábigas.