Hay algo aquí que va mal
Publicado el 04/11/2023 a las 08:22
Se nos debe estar yendo de las manos. No puede ser tan normal que los peatones se lancen a cruzar las vías sin levantar la cabeza, con la mirada gacha, pendientes del teléfono móvil; que los conductores se queden parados en los semáforos “en verde” porque tienen la mirada en el móvil; que en el “metro”, el noventa y cinco por cien de sus pasajeros tenga la vista pegada al teléfono; que la vida esté pasando mientras nosotros seguimos administrándonos dosis tras dosis de esta droga, llamada “redes sociales”.
No puede ser tan normal que a tanta gente le resulte excitante hacer el payaso en público, con tal que el mundo entero sepa acerca de su existencia. ¿Vídeos sobre caídas y encontronazos, guionizados y ensayados hasta el hastío, que los espectadores aceptan como espontáneos e improvisados? O bien esto de: soy muy “healthy”, como bien (o eso creo), hago mucho ejercicio, pero tengo el cerebro vacío a base de consumir contenidos vacíos en Internet. Y es que, si apenas sé leer, cómo voy a saber escribir… ¡mejor te grabo un vídeo y te lo explico! No es nada normal que el oficio más deseado actualmente sea el de “trending clown”, es decir, “mo-ca-clown”. O sea, que hago de todo, sobre todo el payaso, máster en la rama “pseudo-divulgador-bullshit”, con tal que alguien me ofrezca una manera bien sencilla y rentable de ganarme la vida. Puedo narrar, con más ímpetu que el mejor periodista, cualquier tontería que ocurra en mi mesa y, además, te hago un vídeo que te lo explica, entre mal y peor, pero es que yo salgo muy guapo así que me tienes que ver. Te parecerá poca cosa pero lo mejor es que ¡a la gente le gusta! No es nada normal, exponerse y regalar la imagen y la vida propia al mundo, con tal de caer simpáticos, como no es normal adorar y enamorarse de los envoltorios, sin preocuparnos de lo que encontraremos adentro; de esto saben mucho las redes, venidas de un país donde reina una cultura de “loosers”, “mediocres” y “populares”.
Una cosa es ser sincero pero esto de las redes, en mi opinión, no es más que un tablón de anuncios, un currículum falseado, en el cual no existen las taras, ni el abuso, ni el exceso. Demasiado tarde, tal vez, protestamos y denunciamos (mediante las redes, por supuesto). No se puede esperar más, cuando los mismos políticos y autoridades públicas, las personalidades privadas, los artistas y todos los aspirantes a cualquiera de las categorías nombradas, se conforman con enviar un “post” a la nube para comunicarse con el mundo, así sea para decirle a otra persona que sienten la muerte de un ser querido, para anunciar al mundo lo que aman, a pesar de ser estrellas, o para enviarle un mensaje al embajador de otro país... ¿Es este el ejemplo que desean dar?