No hay que olvidar
Publicado el 14/10/2023 a las 14:36
Vivimos tiempos complejos y extraños, aunque cuándo no lo han sido... Resulta cada vez más difícil, y a menudo casi imposible, poder asimilar la avalancha de comunicaciones y datos que recoge nuestro sistema perceptivo durante el día a día; son aquellos que se establecen y confluyen en el sendero que da sentido a nuestro conocimiento, pensamiento y razón. Las nuevas generaciones, aquellas que prefieren chatear a hablar, optan por disolver el límite espacio temporal y saltan, más allá de un mero cara a cara, fuera del frente a frente, hacia el paraíso virtual de la multiplicación exponencial.
Sumergidos en un implacable e incesante impacto necesitamos e intentamos asimilar la presencia de todo. El sentido de nuestras vidas se configura en estos tiempos mediante lo efímero y lo constante, a través de su transformación transcendente en una lógica para la construcción de la realidad. Surgen así nuevas realidades que, reconstruyéndose constantemente con nuevos códigos comunicativos, otorgan un nuevo poder a quienes consigan su total acumulación y control. Nuevas inteligencias que, aún en su artificio, ya nunca olvidarán.