Alma, alma y más alma

María Acarreta Castilla

Publicado el 06/05/2023 a las 08:35

El fútbol es un deporte que ha cautivado a millones de personas en todo el mundo. En su práctica, es un deporte en el que se enfrentan dos equipos de once jugadores, cuyo objetivo es meter gol en la portería del contrario. En su esencia, adorada por muchos, el fútbol es mucho más que eso. Es un deporte que despierta pasiones y emociones en millones de personas alrededor del mundo. Pero, ¿cómo se relaciona el amor con este deporte?

En primer lugar, la esencia del fútbol muestra otro modo de ver este deporte, ya que un club, un equipo, o unos jugadores no son nada sin su afición. Y Osasuna no es nada sin sus rojillos. En cada individuo que la compone reside euforia, frustración, tristeza, locura, alegría y pasión. Un conjunto de personas que, hasta el pitido final, apoyan al equipo que aman. Porque como dice Erixímaco, “El amor no reside sólo en el alma de los hombres, donde tiene por objeto la belleza, sino que hay otros objetos y otras mil cosas en que se encuentra”. Una pasión que mueve masas. Que mientras se juega un partido especial de fútbol, los establecimientos encargados de repartir comida a domicilio notan quién va ganando o perdiendo dependiendo del tono anímico de las llamadas. Que cuando hay retrasos en las entregas, apenas existen reclamaciones si el resultado es favorable a los intereses del cliente, con tal de no despegar la vista del televisor. Sin embargo, es importante reconocer que esta pasión puede llevar a la indiferencia. En casos muy extremos, el amor por un equipo o un jugador conlleva a la violencia y a la rivalidad entre aficiones, generando así competencia en este deporte. Todo esto puede hacer que, tanto los aficionados como los jugadores, hagan que se pierda el verdadero significado del amor en el fútbol, y se centren demasiado en la victoria y el éxito personal. Es por eso que, como dice Erixímaco, “Es preciso que sepa crear la amistad entre los elementos más enemigos, e inspirarles un amor recíproco”. Esto es muy importante ya que, al contrario de verse como un sin sentido, el amor pasional por este deporte es una de las mejores sensaciones que puede vivir el ser humano. Personas de todas las edades, sexos y razas dejándose la garganta por animar a un mismo equipo. A su equipo. Cantar, animar, gritar... La afonía post-partido resulta irrelevante. Amas lo que haces. Como se escucha cada día de partido en El Sadar “No me importa lo que digan, lo que digan los demás, yo te sigo a todas partes cada día te quiero más”. Una mezcla de sentimientos que hace que la adrenalina suba por tu cuerpo generando una sensación indescriptible no tiene que ser vencido por el individualismo y el egoísmo. Pero, afortunadamente, esto no se da de forma habitual. (...) Cada uno tiene su historia, su forma de ser y, aunque no lo sepas, puedes discrepar con él en más aspectos de los que vas a coincidir. Pero esto es lo bonito del fútbol. Las coincidencias o no de ideologías u opinión dan igual. Tu compañero de asiento se convierte en tu mejor amigo, y ambos tenéis un mismo objetivo y modelo de vida: vuestro equipo. Porque en ciudades grandes, los intereses son grandes. Y hoy en día, todos buscan el equipo ganador, el de futbolistas famosos, el que está en boca de todos. Pero aquí no. En Pamplona “roja mi sangre, mi blusa y azul mi pantalón”. En una ciudad pequeña, los intereses son más pequeños. Y por eso destaca este club, por una afición libre de intereses y de popularidad, porque busca el bien para el club a nivel futbolístico, no una buena imagen. Porque se centra en lo que realmente importa, porque es una afición pura. Y muy pocas cosas en esta vida son capaces de crear analogías como esta.

Pero son ellos, los rojillos, el claro y vivo ejemplo de esta pregunta planteada. Quienes aman a Osasuna sin importar nada ni nadie, y serían capaces de darlo todo por su equipo, sea de la forma que sea. Que “hasta el final, Osasuna”. Los que demuestran que el amor reside en algo más que en el alma de los hombres, donde tiene por objeto la belleza. Porque este amor es “alma, alma y más alma”. Y es por eso por lo que este sentimiento es tan grande, porque amas hasta que eres. (...) Porque amar se convierte en tu todo, y Osasuna en “una manera de hacer de esta vida una loca pasión”. Con el equipo de tus amores, al que le entregas alma, pasión y todo tu corazón. hasta el pitido final. Porque, como se canta cada día en El Sadar: “Y lucharé, hasta morir; porque sin ti, no se vivir”.

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