Gracias, Alemania
Publicado el 22/01/2023 a las 08:55
Me alegro horrores de que Alemania no entregue carros de combate a Ucrania. Celebro que se haya mantenido firme ante la presión de países europeos que viven instalados en la amenaza permanente, siempre a considerar pero, por favor, desde la mesura y el raciocinio. La guerra en Ucrania es un cúmulo de incertidumbre. A un año de su estallido, nada está cerrado y todo puede llegar. Una cosa sí tengo muy muy clara y es que Rusia no va a perder la guerra. Puede que no la gane, y de hecho ya la viene perdiendo un poco más cada día desde su mimo inicio. Sin embargo, no va a claudicar en términos militares. Le queda su arma nuclear, y ante ella habremos de topar todos los demás. Así que, ¿cómo jugar ante el reto de ayudar a Ucrania por su libertad y la nuestra? Ayudándole con firmeza y determinación a derrotar a Rusia, que como vengo afirmando se me antoja imposible, o bien acelerando en la medida de lo posible un alto el fuego, de modo que se pueda poner el acento en la construcción de la paz. Estoy convencido que es esta segunda opción la que llegará más pronto que tarde, y Ucrania, le guste o no, habrá de aceptar la entrega de una parte de su soberanía. Gozará a cambio del arrope occidental en su reconstrucción y en la instalación de su nuevo sistema. Así que no dilatemos esta confrontación de la que solo Putin es culpable, pero no por ello deja de perder la guerra su crueldad y su miseria. ¿Qué otra cosa es posible?