Cierzo y música
Publicado el 27/06/2022 a las 07:08
El sábado volví a Tudela, y disfruté como nunca; me reconcilié con el ocio y la gastronomía de la ciudad pero me acosté tristemente sorprendida por la discreta acogida de la iniciativa cultural que promueve la ciudad. Con éstas líneas y desde mi humilde posición quiero invitar a los lectores a visitar Tudela y la Ribera de Navarra, entornos que empiezan a oler a fiestas, tradiciones y amistad y donde encontrar, con relativa frecuencia, la caricia de la música en directo como la que sonó la noche del sábado. En el Teatro Gaztambide, donde actuaban Elefantes, se respiró un magnífico ambiente. Con una ocupación bastante inferior a la mitad de su aforo, los extraordinarios músicos se fundieron con un público entregado en una sala que destaca por la comodidad y su extraordinaria acústica generándose un vínculo muy especial con los artistas. Shuarma nos recordó que las canciones son más bonitas cuanto más gente las canta y confieso que Jordi me encandiló con su baile sensual al rematar la faena. Señores y señoras promotores continúen ofreciendo en Tudela más música en directo, por favor, seguiré estando muy agradecida. Sopló el cierzo a la salida, surcando el camino de vuelta a casa por el que me acompañaban los acordes que conmigo se quedan.
Cristina Cabrejas Vela