Infierno climático, hora de repensarlo todo
Publicado el 22/06/2022 a las 07:41
La ola de incendios que estamos sufriendo expresa que nuestra sociedad no es todavía suficientemente consciente del enorme reto que supone el cambio climático. Creíamos poder vivir sin la naturaleza y así hemos creado un monstruo: el cambio climático, voraz como el fuego que nos asola estos días. Ante este panorama, tenemos tres líneas urgentes de trabajo. La primera de ellas, reducción de emisiones. Catarsis colectiva para reducir nuestra parte del problema y pasar a ser parte de la solución. Debemos acometer a nivel individual, familiar, social, político, empresarial y de gestión pública. La segunda, adaptación. Toca revisar nuestras vulnerabilidades ante episodios como el actual. Labor preventiva de conservación forestal, dotaciones e infraestructuras contra el fuego. Mejora de nuestros hogares mediante aislamiento y climatización eficiente, habilitación de refugios climáticos y plantar árboles en todo espacio disponible. Y, por último, concienciación y cambio. Extender la conciencia climática y votar por opciones políticas que se comprometan con el cuidado del clima. Buenos ejemplos en positivo son el proyecto europeo Life-nadapta, que ayuda a los ayuntamientos a reducir las emisiones y adaptarse al cambio climático. Y la Ley Foral de Cambio Climático, que habrá que desarrollar y aplicar urgentemente. Será necesaria mucha pedagogía, compromiso e inversión para lograr un futuro vivible y evitar ese infierno que acabamos de conocer por primera vez. Es el ser o no ser para tener un futuro, aunque con cambios importantes y difíciles. Ahora, que cada parte asuma su responsabilidad y pase a la acción. Será lo que marque nuestra calidad de vida y la herencia que dejaremos no solo a las generaciones venideras, sino a las que ya están aquí.
Mikel Baztán Carrera, asesor de sostenibilidad y cambio climático