Desilusionados con nuestros representantes
Publicado el 11/05/2022 a las 07:17
Los padres “espían” a sus hijos adolescentes para garantizar la estabilidad familiar. Los gobiernos espían a los partidos de su coalición en “pro de lo que entienden por la estabilidad institucional”; hasta aquí todo normal. En el primer caso, es legal, pero no sé yo si es del todo moral, ya que los padres podrían ganarse la confianza de sus hijos para respetar su privacidad. En el segundo caso, es legal si un juez lo permite, pero no debe ser moralmente razonable, porque se puede hablar con la coalición de partidos y si aun así se desconfía de ellos, no sé por qué se debería seguir con estos. A no ser que existan otros intereses, como puede ser la permanencia en el poder para no “desestructurar” el gobierno, aun que de suyo ya lo está. Ni el partido que espía a otro de su coalición por razones de Estado puede considerarse del todo desleal, ni el partido espiado del todo puede exigir confianza, si éste a su vez está actuando fuera de las normas establecidas por no sólo su coalición, sino lo que es más importante con la comunidad del país a la que deben lealtad. Una comunidad de vecinos de un bloque de viviendas, por ejemplo de diez plantas, la cuarta y la quinta quieren independizarse de la comunidad alegando que no les representan, en pro de no sé qué independencia. ¿Cómo se establecería los servicios comunes?, ¿colocaríamos un contador de electricidad independiente en la cuarta y quinta planta con respecto a las demás?, ¿el tejado se lo atribuiríamos a la décima planta?, ¿y los ascensores, el portal y etcétera? Abrimos fronteras donde no han existido nunca; porque en vez de segregar partes de la comunidad tratamos de respetar la idiosincrasia de cada uno de nuestros miembros de la sociedad, respetando sus diferencias pero los unos hacia los otros.
Esto es lo que la ciudadano de pie, que no participa en las estrategias políticas nos preocupa y nos desilusiona la forma de actuar de nuestros representantes, no sé si porque consideramos que no están preparados para gestionar nuestros intereses o porque pensamos que estos están más preocupados por seguir en sus “sillones”. O por las dos cosas juntas.
Vidal Erdozain López