Quiero ser perfecta
Publicado el 04/05/2022 a las 07:25
Conforme pasan los años, la actitud en los jóvenes va cambiando. Estos cambios, como la tecnología, los acontecimientos históricos o la propia educación que cada uno recibe en su hogar, influyen en las personas de manera particular. Yo pertenezco a una generación que sobre todo se caracteriza por el abuso de las redes sociales y de los videojuegos. Pero estar inmerso en el mundo de la tecnología no tendría por qué ser algo malo, ya que al igual que la sociedad progresa, se necesitan nuevas máquinas o vehículos. El verdadero problema surge cuando hacemos un uso perjudicial y desfavorable de esta. En los últimos años, las redes sociales han causado una serie de graves riesgos en la salud mental de los jóvenes. Muchas adolescentes piensan que plataformas como Instagram o Tik Tok recogen mundos perfectos en los que todas las chicas cumplen los patrones de perfeccionismo corporal y, además, nadie tiene ningún tipo de problema. Algo tan simple pero tan problemático; pues el estar viendo continuamente a famosas, quienes son referentes de las chicas jóvenes, está afectando de una manera indirecta a su salud mental. Los principales efectos son la baja autoestima, el miedo a ser diferente o la falta de intimidad, que en la mayoría de casos llevan a la ansiedad, la depresión e incluso a trastornos alimenticios. Aunque las redes sociales proyectan un espacio excelente y puro, puesto que muchos personajes públicos se muestran casi siempre felices y sin imperfecciones, la realidad es completamente distinta: no deja de ser un mundo falso y artificial. Como consecuencia, nos convertimos en esclavos de los filtros. Si la sociedad quiere proteger a los adolescentes y ayudar a prevenir determinados trastornos, se debería fomentar en los centros educativos y hogares la autoestima y la aceptación a quererse tal y como uno es. Así es como me gustaría a mí.
María Iturrarte, colegio Irabia-Izaga