Aerolíneas infantiles
Publicado el 02/05/2022 a las 07:07
Camina usted hasta el mostrador con su maleta a cuestas. Una vez ahí le informan de que, a pesar la huelga, su vuelo no está cancelado. ¡Menos mal! Sin embargo, debido a la huelga, el avión solo tendrá un copiloto, un asistente de vuelo, nadie va a cargar su maleta y el control de seguridad protocolario no se va a realizar. ¿Se montaría usted en ese avión? ¿Montaría en él a su hijo de 6 meses? Esta hipotética situación difícilmente se la podrá encontrar en la vida real, ya que fletar aviones en esas condiciones es ilegal, y los responsables acabarían en la cárcel. Sin embargo, para el caso de la huelga convocada en las escuelas infantiles 0-3 años, las administraciones competentes (ayuntamientos y consejería de Educación) parecen creer estar por encima de ley. Han decretado unos servicios mínimos que incumplen flagrantemente las ratios del art. 18 de la ley foral 28/2007 que regula el primer ciclo de Educación Infantil.
¿Y por qué han decretado servicios mínimos reduciendo el número de enseñantes por clase por debajo del límite legal? ¿Por qué no reducir, en su lugar, el horario de atención? La respuesta es sencilla. Al tratarse de un servicio cofinanciado por los padres, argumentan que, de esta manera, el servicio se sigue prestando y que por tanto debemos pagarlo igual. Tamaña desfachatez sería el equivalente a cuando usted le dice al personal de tierra que no piensa montarse en ese avión, le dicen que vale, pero que no le van a devolver el dinero.
En un escenario de huelga, donde las trabajadoras perderán su sueldo y los padres tendremos que apañarnos como podamos, las administraciones pretenden seguir cobrando el servicio como si nada, cobrando mientras se ahorran los costes del servicio. Y están dispuestos a ver a niños hambrientos en comedores desbordados, a niñas con el pañal sucio y el culo irritado durante horas, antes de asumir un mínimo de responsabilidad. Para desconvocar la huelga las trabajadoras de las escuelas infantiles solo piden sentarse a negociar. ¿Cómo puede la administración ser tan irresponsable? Siéntense a negociar y dejen de usar a nuestros hijos de rehenes.
Pablo Vega