Buena calidad y la ética
Publicado el 01/05/2022 a las 08:47
En la última Junta de la comunidad de vecinos de mi edificio se tomó una decisión de gran calibre: se cambió de lugar la mesa del portero. Al parecer, es una medida que se toma todos los años: a nueva presidencia de la Comunidad, nuevo sitio para la mesa. Además, se habló sobre el precio del agua: todo indica que la próxima factura presentará unos números más altos. La presidencia de la comunidad de vecinos se comporta igual que los políticos: o hace nimiedades que hagan notar su poderío la fastidian con medidas gravosas. Por poner un ejemplo, el Ayuntamiento de Pamplona parece no tomar decisiones que mejoren la vida de los vecinos, no aporta de buena iluminación a la Ciudadela y se dedica a hacer pequeños arreglos para que parezca que su gobierno es productivo. Para colmo, esos arreglos (como la pequeña plaza que hay en mi barrio y que ha estado meses en obras) no pueden ser calificados de otro modo que como “feos”. Feos como deduzco que será el plan de viviendas de Donapea: un proyecto que huele a azufre, no solo por los casi seguro trapicheos que ha manejado el ayuntamiento guiado por intereses económicos, sino también por lo que he dicho antes: la fealdad.
Y esto lo afirmo acompañada de un reciente artículo del País: “españoles, esto es indigno de España”. Vuelvo a deducir que las próximas viviendas no harán sino mancillar el paisaje (para más vergüenza, se había tramitado el PSIS sin haber realizado el estudio de impacto medioambiental que exige la ley ). Elevadas torres y pisos pequeños que no se presentan, a mi parecer, como auténticos hogares (cuidadosos no solo con el entorno natural, sino también con y para las familias que los van a habitar) inundarán la zona como la auténtica plaga que asola nuestra tierra. Los ciudadanos debemos reivindicar buena calidad y ética, no moles de ladrillo barato que aspiran a rozar el cielo para espanto de las pobres aves y de la vista humana. ¡la arquitectura bella es posible! ¡Una vivienda no es solo para dormir, comer y sobrevivir, sino precisamente para habitar y vivir! Tenemos un entorno natural que nos llama a eso: a preservar la belleza de la naturaleza y de la raza humana. Navarros, esto es indigno de Navarra.
Marta Marcos M.