El semáforo del feminismo
Publicado el 30/04/2022 a las 08:45
Recojo en estas líneas y tirando de hemeroteca un titular publicado en el 2019 sobre los semáforos en una ciudad española y me permito el título y alguna reflexión recogida en el mismo. Y no porque se trate de un tema de semáforos, pero sí de circulación y feminismo… A ver qué consigo despertar si lo lee la persona aludida o que se haya visto en situaciones semejantes.
Esta semana iba yo conduciendo con mi hijo al centro de salud de Sarriguren, 17:00 de la tarde más o menos entrando desde Ripagaina a la rotonda de Sarriguren. Imagínense, por tanto, tráfico intenso y rápido. Me incorporo y me sobrepasa por detrás un vehículo al cual puedo pensar para su descargo que le había molestado mi entrada, sin que hubiese tenido que frenar en ningún momento, pero sí igual reducir su velocidad, totalmente excesiva para circular en una rotonda.
Lo dicho, me sobrepasa por detrás y al hacerlo abre su ventanilla y con el brazo apoyado en la misma me suelta la lindeza de “Host**, mujer, si no te han enseñado a conducir”. Incluso en ese momento otro conductor que iba detrás suya le toca el claxon para indicarle que continuase y no frenara el tráfico. Tengo más de 25 años de experiencia conduciendo y soy una feminista de las consideradas por mi parte “reflexivas”, entendiendo como tal un feminismo tranquilo, coherente, combatiente con el machismo pero, como no puede ser de otra manera si de igualdad se trata, equidistante igualmente del hembrismo.
Vayan estas líneas para reprobar lo sucedido y seguir siendo pausada, aunque me dieron muchas ganas de sacar a flote el feminismo acéfalo, incoherente y fuera de la línea original de la igualdad entre las personas.
Maika Martínez M.