Último atisbo de esperanza
Publicado el 13/03/2022 a las 08:58
Quisiera denunciar la situación terrorífica e inimaginable que se viene dando desde el pasado jueves 24 de febrero en Ucrania. Todo inició cuando el Presidente Ruso,Vladímir Putin, decidió iniciar su insensato ataque militar especial contra el pueblo Ucraniano. De hecho, nadie podía imaginar que de la noche a la mañana, mujeres, hombres y niños ucranianos deberían abandonar sus hogares con el anhelo de poder salvar sus vidas. Este conflicto bélico por parte de este necio está lleno totalmente de injusticia y una deshumanización sin límite alguno. Desde estas palabras, acuso al presidente de Rusia por sobrepasar los límites morales, al someter a la mayoría de los ucranianos a su sentencia de muerte, al fulminar con plena conciencia a miles de civiles sin piedad alguna. Como, por ejemplo, Kirrill, un niño con tan solo 18 meses que, el pasado lunes 7 de marzo fue acribillado por las bombas rusas que no dejaban ni dejan de cesar sobre las ciudades ucranianas. Tristemente Kirill es un claro modelo de los muchos que han y están siendo ahora mismo, en este preciso momento, subyugados por esta guerra. Siendo así símbolos lacerantes del sin sentido de esta pugna. Lamentablemente, esta contienda solo está destrozando, principalmente, lo más esencial de nuestro planeta: el ser humano. No hay ninguna razón que justifique este acto de brutalidad e inhumano planeado y cometido por este señor y sus cabezas pensantes. Es por esto que me dirijo directamente a Vladimir Putin y a sus aliados, para asegurarles y reafirmar que Europa y Estados Unidos permanecerán unidos y no dejarán de lado al pueblo ucraniano pase lo que pase. Porque si algo no nos falta nunca a los europeos y a los estadounidenses es la esperanza.
Ane Moreno Fernández, alumna de 1 de Bachillerato de Irabia-Izaga