Réquiem por Ucrania
Publicado el 25/02/2022 a las 08:14
La invasión de Ucrania, negada tan cínicamente por Putin hasta ayer mismo, muestra la verdadera cara del autócrata que lleva más de veinte años gobernando la Federación Rusa con mano de hierro. El ataque deja en evidencia a todos los “expertos”, propios y ajenos, que descartaban una invasión en toda regla, y en peor lugar a los que acusaban a la OTAN y EEUU de presionar al Kremlin. Putin ha mostrado al mundo que está dispuesto a todo con tal de tomarse la revancha de la derrota de la URSS y revertir el orden internacional que llegó tras su derrumbe, cuando Ucrania recobró su libertad tras caer el telón de acero que se lo impedía. Los planes rusos pasan por recuperar el antiguo estatus de la Unión Soviética y eliminarán sin piedad a quien se oponga a ello desde dentro o fuera de sus fronteras. Occidente opone sanciones económicas a sus divisiones acorazadas, pero a Putin le sobra petróleo para sus tanques y tiene más carne de cañón que ninguna nación europea.
Así que la guerra no ha hecho más que empezar y de momento nadie sabe cómo pararla. Tampoco sabemos cuánto tiempo resistirá Ucrania siendo libre y soberana, pero dudo que tenga capacidad para rechazar el ataque del oso ruso. De lo que no hay duda es del alto coste que sufrirán los ucranianos en vidas y recursos. Ojalá que su sacrificio no sea en vano, pero lo cierto es que la OTAN sólo defenderá a sus miembros, y a ellos, para su desgracia, no les dio tiempo a ser “uno de los nuestros”. Tarde o temprano las campanas doblarán por Ucrania, aunque veremos si, tal como reza aquel poema inglés, no acaban doblando también por todos nosotros.