La gesta humana de un deportista de élite
Publicado el 23/02/2022 a las 07:36
En el libro Juan Carlos Unzué. Una vida plena se narra la labor que el protagonista, víctima de ELA, está haciendo para dar visibilidad a su enfermedad. También se habla de cómo afrontarla de forma positiva, siguiendo la actitud ejemplar del propio Juan Carlos. A la gesta deportiva como jugador y entrenador de fútbol le está sucediendo una gesta humana. Pasar en pocos días de estar en la cumbre del deporte profesional a ser una persona en silla de ruedas es muy difícil de asumir, pero en su caso no ha habido rebeldía ni desesperanza. Juan Carlos confiesa que su vida sigue siendo digna y llena de sentido y plenitud, a pesar de las grandes limitaciones físicas. Le ayuda que es una persona que sabe olvidarse de sí mismo para darse a los demás, que es una de las claves de la felicidad. Ha sabido hacer de la necesidad virtud y de cada nuevo problema una nueva oportunidad. Pienso que ello proviene de su espíritu deportivo, de estar acostumbrado a saber ganar y a saber perder. Los valores del deporte preparan para la vida. Otro acierto suyo es no agobiarse ni con el pasado ni con el futuro. Es propio de personas sabias centrarse en el presente, ya que es el único tiempo real del que disponemos, tal como lo expresaba la Oda del poeta romano Horacio “Carpe Diem” dirigida a las personas agobiadas por la brevedad de la vida. Se les conseja aprovechar al máximo cada día y cada momento, pero no para la buena vida, sino para la vida buena. Otra respuesta a la preocupación por la brevedad de la vida es la de Gandhi: “Vive como si fueras a morir mañana y aprende como si fueras a vivir para siempre”. Juan Carlos dice que su vida sigue teniendo sentido porque cree en el ser humano. Alguien pensará que esa creencia es un poco ingenua, a la vista de lo que está cayendo. Hay personas buenas, pero es difícil generalizar después de ver las noticias del telediario. Creo que no se refiere al comportamiento puntual de personas concretas, sino a la bondad original del hombre en cuanto salido de las manos de Dios. Juan Carlos dice que le gustaría tener la fe de su madre, porque da mucha paz y tranquilidad. No me sorprendería que convierta ese deseo en un nuevo reto, similar a los muchos de su vida deportiva. En una sociedad vacía de valores lo más necesario no son las palabras, sino los testimonios de vida como el de Juan Carlos.
Gerardo Castillo Ceballos