Dichosos

Pedro Miguel Ansó Esarte, profesor de Humanidades jubilado

Publicado el 21/02/2022 a las 07:45

Dichosos los políticos que no se obsesionan con llegar al poder a toda costa ni piensan que el fin justifica los medios ni que el partido está por encima de la sociedad, sino que trabajan paciente y desinteresadamente por el bienestar y progreso del conjunto de la ciudadanía. Dichosos los periodistas que no se suben a la cresta de la ola del sensacionalismo ni del bulo tóxico ni de la falsa noticia, sino que firmes en la tabla, con mirada honesta y habilidad técnica, se aproximan seguros a la orilla de la verdad. Dichosos los padres y madres que no creen que el cariño a sus hijos esté reñido con la exigencia, que no les justifican lo injustificable, que no les ocultan la cara menos bonita de la vida, sino que los educan en la resiliencia pasar soportar serenamente los embates de la vida, sin resquemores ni victimismos. Dichosos los maestros y profesores que no se engríen ni se consideran meros transmisores de conocimientos ni pretender modelar al alumnado a su imagen y semejanza, sino que se consideran educadores y ejercen con prudencia su autoridad en la delicada tarea de estimular el crecimiento de personas libres y responsables. Dichosos los que ya no creen en la mitología etnocentrista ni en los dogmas identitarios ni en falsas discriminaciones positivas, sino que han encontrado lo que nos une y hermana a todos: nuestro común e igual origen, nuestra inalienable y radical libertad, la conciencia de una muerte segura. Dichosos los que no se han dejado atrapar por la cinta sin fin del consumismo ni creen que cuando más tienen más son, sino que saben vivir con austeridad siendo conscientes de que los recursos de la tierra son limitados y, además, desigualmente repartidos. Dichosos los espíritus libres, que no se someten a la tiranía de las ideologías ni a las consignas del partido ni se dejan seducir por el canto de sirena de las redes, sino que trabajan para ser ellos mismo mediante el razonamiento riguroso, el concepto exacto y el juicio mesurado.

Dichosos los que no se alegran del mal ajeno ni lamentan sus triunfos ni envidian sus riquezas, sino que miran con ternura y compasión la desgracia ajena y no dan rodeos ante el caído, cual sacerdotes y levitas, sino que detienen su marcha y lo auxilian con corazón sincero. Dichosos los claros y sencillos, los que no albergan dobleces en su corazón ni tienen turbia la mirada, sino que, con espíritu limpio, se muestran como son y tienen una mirada alegre y luminosa. Dichosos los que no utilizan la palabra de forma torticera ni practican la dinámica del zaca y exabrupto ni se autoescuchan, sino que unen la palabra exacta y elegante a una vida construida sobre el honor y la veracidad. Dichosos los que piensan que vestir con esmero no es patrimonio de una ideología ni una cuestión de género ni de clase social, sino que lo consideran patrimonio del buen gusto, del respeto que los demás nos merecen y de la propia autoestima. Dichosos los que no se creen mejores ni peores que los demás ni se dejan contaminar de negatividades ni se creen los reyes del mambo, sino que saben valorar en su justa medida sus vicios y virtudes y caminan por la vida con serenidad y transparencia. Dichosos los que no se sirven de los demás ni los utilizan para sus fines ni se convierten en jueces de su conducta, sino que sirven a los demás, los consideran fines en sí mismos y respetan sus ritmos de crecimiento y vida. Sí, dichosos y bienaventurados todos porque son luz, puente, flecha y horizonte de ese mundo nuevo, casa común con la que todas las personas de buena voluntad soñamos.

Pedro Miguel Ansó Esarte, profesor de Humanidades jubilado

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora