¿Inquietud?
Publicado el 14/02/2022 a las 09:09
Pese a que desde el pasado jueves día 10 de febrero haya quedado levantada nuevamente la obligación de llevar mascarilla en los espacios exteriores, lo que supone un importante paso en el camino hacia la ansiada “normalidad”, más de uno -sobre todo, de mayor edad- se muestra reacio a dejar de utilizarla. Claro está que, tras tanto tiempo de tener que llevar las narices y bocas tapadas a “cal y canto” en las vías públicas, la liberación de ambas de las agobiantes mascarillas es una medida celebrada por el colectivo de los más jóvenes, pero también una causa de inquietud entre los más mayores. Porque, aunque -ciertamente- hemos experimentado un enorme avance con relación al inicio de su aparición, en la actualidad aún sigue ese maldito virus permaneciendo a nuestro alrededor como si fuera nuestra propia sombra, pudiéndonos dar alguna que otra sorpresa harto desagradable. Y es que -en consecuencia- cualquier medida preventiva de precaución, prudencia, alerta y comedimiento, será siempre bienvenida.