Búsqueda del equilibrio social

Ángel Moracho Jiménez

Publicado el 31/01/2022 a las 07:32

Quizás cuesta equilibrar no solo las sensaciones, sino también las actuaciones cuando leemos que alguien piensa como tú. El pensamiento libre, capaz de movilizarnos, nos lleva al deseo de que mucha gente piense como nosotros, reforzando de alguna manera este sentido común. Que la sociedad está en la frontera del límite de lo aceptable para el beneficio y supervivencia como tal está clara y definida cada día más, a tenor de las actuaciones sociales cotidianas. Hay muchos factores que influyen a esto y un exceso de información de todo lo que nos rodea, que provoca en algunos casos inmovilismo para afrontar un cambio de lo que está mal, y en otros permanecer en el lugar más desfavorecido. España es un país sin igual donde en la actualidad una suma de minorías gobierna una sociedad de sentimiento mayoritario, algo muy difícil de asumir y defender. Necesitamos el orden social, aquel que ponga a todas las fichas en el tablero y que ofrezca el grado de importancia que realmente tiene cada una. Para poder progresar como sociedad necesitamos encontrar el proyecto valiente y decidido de alguien que tenga capacidad para sumar y recuperar la mayoría de la conciliación. Una vez que la frontera del concepto social y humano ha sido traspasada, es muy difícil volver atrás. El poso dejado cada día es mayor y la pérdida de valores e identidad está asegurada. Hacerse bandera de las utopías, anhelos, de la sociedad moderna, es la apuesta más fácil y rentable de cara a aunar una gran parte de esta nueva sociedad. Todo lo que acabe en “ismo” son formas claras de un movimiento difícil de rechazar, todo no vale para defender una causa máxime, cuando se carece del conocimiento de la misma o los objetivos finales son otros. El futuro de nuestra sociedad pasa por el mínimo entendimiento entre sus integrantes, solo así perdurará como nación. En la actualidad no puede ser así por lo que los juicios de gobiernos deben de ser otros y estar preparados para el diálogo. Par dar y reconocer primero hay que entregar, como mínimo, aquello que a ti te han dado de alguna manera, reconociendo el esfuerzo de muchos para mantener tu estatus económico y social. Estamos ante el juicio de los extremos, según para quien, inclinando la balanza casi siempre del mismo lado. En este año nuevo es necesario que algo cambie, para ver ese lado nuevo o volver a ver el antiguo por el bien de todos.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora