Los límites del sistema social
Publicado el 03/01/2022 a las 07:30
Cuando estudias la carrera de Sociología, uno de los conceptos principales que aprendes y que va estructurando el aprendizaje de la disciplina es el de sistema social. Cuando vas viviendo, caminando, aplicando y enseñando los conocimientos de esta disciplina a los alumnos, vas entendiendo cada día mejor el verdadero contenido, sentido y fundamento de algunos de estos conceptos.
Hace unos días leía en Diario de Navarra una información después de un recibimiento a un preso de ETA, de las víctimas, de sus víctimas, que me hizo entender y estremecer, dónde estamos a día de hoy y su relación con los límites de nuestro sistema social, de nuestra sociedad. Las víctimas del terrorismo piden que no se les humille más. Estas palabras que debieran resonar en lo más hondo de nuestras entrañas, de las entrañas de cada uno de nosotros, como un grito desgarrador para todos los que formamos parte de esta sociedad, encierran además un análisis sociológico importante de lo cerca que nos encontramos de traspasar los límites de una sociedad normal.
Cuando una sociedad que ha sufrido en sus carnes, en toda crudeza, su violencia, su zarpazo, su maldad, su miseria, de la que no se ha escapado nadie, ni niños ni padres ni madres ni comerciantes ni civiles ni militares, siempre que no pensaran como ellos; tiene que escuchar de quienes fueron las víctimas de esos verdugos que, por favor, que lo que piden es que no se les humille más, unas víctimas que pudieran pedir cualquier cosa, porque se lo han ganado, porque han sido la puerta caudal que ha contenido al terror, y lo que piden sin embargo es eso, solo eso, el significado es muy claro. Significa que el andamiaje social, que el sistema, que el contrato social del que nos hemos dotado para vivir y convivir en sociedad, se está descomponiendo, se está deshaciendo como un azucarillo.
Cuando un padre al que han asesinado vilmente a su hija, Marta del Castillo, tiene que implorar al asesino, y ofrecerle el piso que ha comprado, que es donde la asesinó, para que le diga dónde está el cuerpo de su hija asesinada, sólo para poder velarla y enterrarla y que descanse en paz como merece, es porque estamos en los límites del sistema social. Cuando en una parte de España es un juzgado el que exige que a nuestros Policías Nacionales y Guardias Civiles, servidores de todos, servidores de España, que se les debe vacunar como al resto es porque estamos en los límites del sistema.
Cuando en esa misma parte de España hay una familia que debe recurrir al juzgado para que su hijo de 5 años pueda aprender su lengua vehicular en al menos un 25%, en el sistema educativo público, es porque estamos en los mismos límites del sistema. Cuando ves cómo hay agricultores y ganaderos, sin noches ni días, sin vacaciones ni festivos, que trabajando de sol a sol, reclaman solamente que sus productos tengan un precio justo y que su leche valga por lo menos lo que les cuesta producirla, ni más ni menos, es porque estamos en los límites del sistema social.
Tenemos muchos más ejemplo que nos deben hacer pensar y reflexionar como sociedad y sobre todo poner todos los medios y recursos mientras haya tiempo, para que nos alejemos de los límites, sobre todo porque cuando se llega a estos límites y se traspasan, se acaba pagando caro muy caro. Y no hay vuelta atrás.
David Sainz Jiménez