Salirse de madre
Publicado el 26/12/2021 a las 08:24
Salirse de madre o desmadrarse es una expresión coloquial que tiene su origen en el desbordamiento de los ríos, cuando salen de su cauce principal o “madre”. Esto es lo que ha sucedido estos días en Navarra con miles de hectáreas afectadas.
Las inundaciones han sido históricas por la cota alcanzada por el Ebro y sus afluentes, no tanto por sus caudales. El aforo de Castejón cuenta con datos desde el año 1948. En esta ocasión, la altura alcanzada ha sido 7,95, la mayor en estos 73 años. Sin embargo, el caudal parece situarse a poco más de 2.500 m3/s. La riada más caudalosa se considera la producida en la nochevieja del año 1960 donde se estiman unos 4950 m3/s. Hay casi veinte las riadas superiores en caudal a la que hemos padecido. Aún más llamativo es cómo las tres riadas de mayor altura son las tres últimas, producidas los últimos 6 años. Esto es debido a que el cauce de los ríos está en peores condiciones, sin mantenimiento. En general cualquier labor de limpieza parece un sacrilegio para la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Con la inundación de agua, hemos tenido una inundación de políticos “saliéndose de madre”. Hemos escuchado que solamente limpiando el río no solucionamos estos problemas. Cuando no se ha limpiado nada en años. Un político lo ha denominado “actividad destructiva”. Muchos ríos navegables europeos se dragan a menudo (Rhin, Danubio, Sena…) así que deben estar bien destruidos, a la espera de que este parlamentario ponga orden en estos países. Otro parlamentario ha hablado de “ataque a la biodiversidad”, e insistiendo que fuesen puntos concretos. Evidentemente, son puntos concretos, pero parece que desconoce que la palabra dragado va camino de ser tabú para la CHE.
No sólo nuestros políticos se han desmadrado, una serie de expertos que están sistemáticamente en contra de las medidas estructurales como son los embalses, las motas o el mantenimiento de cauces. Hemos escuchado comparar extraer gravas en los ríos con “creer que la Tierra es plana”. Hay que recordar que un cauce, para trasladar agua, depende de su sección y de la velocidad del agua y ésta última depende del coeficiente de rozamiento. Por supuesto que el mantenimiento no es eterno. De todas formas, si alguien no está de acuerdo, no hace falta que nos insulte. La guinda del pastel lo ha puesto Ecologistas en Acción de la Ribera que sin haberse retirado todavía el agua de los campos, propone la retirada de dos motas en Tudela. Y lo proponen sin considerar la tremenda pérdida para pequeños hortelanos, agricultores y ciudadanos con huertos de recreo. Tampoco han considerado los documentos históricos sobre la existencia de defensas y su importancia para mantener río la carretera a Pamplona o la escasa capacidad de laminar las riadas de esas dos zonas.
La CHE no se ha salido de madre porque hace años que se desmadró. Es el principal responsable de esta situación y nos ha llevado a inundarnos cada pocos años y con riadas históricas. El resultado de su trabajo es que con menos caudal nos inundamos más. Dicen que rectificar es de sabios, pero desgraciadamente hasta ahora la CHE no ha mostrado intención de alcanzar la sabiduría. Desde UAGN vemos con preocupación cómo se encuentran los cauces. Sólo buscamos la mejor gestión posible. No olvidemos que los principales perjudicados y los que soportamos las continuas pérdidas de nuestras cosechas y de nuestro patrimonio somos los agricultores y ganaderos. Es necesario que la declaración de zona catastrófica se concrete en medidas urgentes. Hay muchas personas afectadas con pérdidas inmensas que no se pueden dejar atrás.
David Navarro, agricultor de Tudela y vocal de la Junta Permanente de UAGN.