Guirnaldas de esperanza
Publicado el 23/12/2021 a las 07:49
Este tiempo, específico de esperanza, ante la proximidad de la Navidad está ya llamando a nuestras puertas, las ciudades con mayor o menor fortuna, según los gustos, se han revestido con sus trajes de fiesta, la mayoría de luz blanca o también de color.
La ciudad de Madrid, por estas fechas, es una de las ciudades que concentra mayor número de visitantes. Al atardecer, en compañía de una parte de mis familiares, de paseo por la Gran Vía madrileña, reparé en algunas personas que tumbadas, acurrucadas entre mantas y cartones, habían hecho de aquel espacio de la calle su cuarto de dormir. Una calle, repleta de gente que ruidosa iba y venía, que portaba las bolsas con las últimas compras realizadas y pasaba de largo, frente a ellos, sin ni siquiera mirarlos. Y me pregunté: ¿qué pensarán sobre nosotros cuando ven que les ignoramos pasando sin, apenas, reparar en su soledad individualizada? ¿Alentará en sus corazones algún tipo de esperanza? Y, ¿por qué no, me insistí, con ocasión de la Navidad, a semejanza de esas guirnaldas de luz blanca que cuelgan de los abetos, ser eslabones de cordones que transmitan la fuerza de la esperanza a todos ellos? ¡Feliz Navidad!