Atención Primaria, la historia interminable
Publicado el 23/12/2021 a las 07:48
No somos capaces de enumerar cuántas veces y cuántos planes para mejorar la Atención Primaria de Navarra se han presentado a lo largo de los últimos años en el Parlamento. Ni cuántas comisiones de Salud lleva la actual consejera, ni cuántas veces ha presentado el director de Salud el nuevo - ya viejo - Plan de Acción de Atención Primaria. Si nos remontamos ahora un año atrás podríamos recuperar notas y ruedas de prensa de la Consejería de Salud promocionando las bondades de su nuevo reto de primaria, las acciones que se iban a acometer, la participación de los agentes sociales, profesionales y no sabemos cuánta gente más, el concienzudo análisis que se había hecho de este ámbito, tan maltratado desde siempre, las numerosas soluciones que iban a “implementar”, “reforzar”, “aplicar”, “mejorar”… Ha pasado un año y el discurso de la consejera y el director de Salud de ayer en el Parlamento ha sido exactamente igual a nada. No ha cambiado nada. No se ha mejorado nada. No se ha implementado nada. No se ha puesto en marcha nada. Al contrario, todo ha empeorado, falta personal como nunca, la atención está más colapsada que nunca, los profesionales más quemados que nunca y, hasta sus propios socios de gobierno, han criticado más que nunca la gestión de esta Consejería de Salud. No hay excusa posible. No puede sostenerse el discurso de que “a futuro” este plan va a ser la repanocha. Hemos vuelto a comprobar que el papel lo sostiene todo pero que, para llevarlo a la práctica, hay que saber de gestión, de administración, de tiempos y de presupuesto.
Lo único que sigue quedando claro, una vez más, es que la Enfermería va a tener más y más trabajo sin que cambie la infraestructura actual, las plantillas, las funciones, las competencias, las especialidades… Si este aumento de trabajo no va de la mano de un aumento real de enfermeras, recursos y normativa jurídica, no será un “empoderamiento” sino un enterramiento de la profesión. Relajar unas consultas para colapsar otras. Eso es todo. Y adornarlo con un falso refuerzo de 110 profesionales a lo largo del 2022 es hacerse trampas al solitario, pues son profesionales que van a sustituir a otras profesionales. Eso no es un refuerzo y estamos aburridos de este marketing sanitario al que, siempre, se le acaba viendo el plumero.
Señor director de Salud, si no quiere ver en los medios de comunicación las catástrofes de su gestión, ponga remedio, ejecute, mejore, implemente y resuelva ya, sin improvisar ni parchear. Aunque no sabemos si, a estas alturas, llegamos a tiempo a nada. El colmo de esta pandemia es que Salud nos invite a no criticar lo que está pésimamente hecho.
La experiencia es un grado y el escepticismo es inevitable pero, ¡esperemos! Que el 2022 traiga más gestión y menos filosofía o será el final de todos los finales.