Tan invisibles como la covid


Beatriz Estevez Molanes

Publicado el 21/12/2021 a las 07:29

Una invisible soy yo misma, enferma de Sensibilidad Química Múltiple, Encefalomielitis Miálgica/ Síndrome de Fatiga Crónica, Fibromialgia, Electrohipersensibilidad, que al igual que mis compañeras de enfermedad sobrevivimos abandonadas por las administraciones sanitarias, sufrimos el miedo al Covid doblemente, sobre todo por carecer de información y por ser personas de riesgo elevado.

Hasta el momento no se nos ha confirmado si podemos vacunarnos o no: “de valientes está el cementerio lleno”. Y bien cierto es que algunos miembros de nuestro colectivo vacunados están muertos, otros han visto muy agravadas sus dolencias, y otros sobreviven en una burbuja alejados de cualquier tóxico por pequeño que sea y por ello alejados de la sociedad y encima con mucho miedo a la vacunación por falta de datos y de ensayos clínicos, huyendo de la vida misma.

Pedimos a los gobernantes encargados de las políticas sanitarias que asuman sus responsabilidades, porque pese a que seamos un colectivo minoritario, tenemos derechos a una sanidad en igualdad de condiciones y aplicando los mismos principios de precaución y de seguridad adaptados a nuestras circunstancias, que cualquier otro enfermo.

Los médicos que nos atienden (de familia, principalmente) desconocen la Sensibilidad Química Múltiple al no adjudicarle presupuestos para la investigación sobre la misma ni para la formación. No tenemos unidades específicas con especialistas formados: no entramos en el campo de la neumología, los alergólogos defienden que ellos estudian otro tipo de alergias y que la Sensibilidad Química Múltiple nada tiene que ver con su especialidad. Así podríamos ir nombrando campo a campo todas las especialidades. Obviamente no nos olvidamos de los negacionistas que dicen que nos lo inventamos y nos animan a visitar a psicólogos y psiquiatras. Tampoco se salvan los inspectores de las unidades evaluadoras del INSS quienes se limitan a creer o no creer al enfermo en vez de leerse los informes autorizados.

Y no hablamos de abstractos sino de experiencias concretas, repetidas, y que con casi total seguridad se sigan repitiendo en los próximos tiempos.

A través de este artículo pretendemos que la sociedad en general conozca que existimos y de paso exhortamos a los encargados de las políticas sanitarias de que doten a las distintas comunidades de médicos formados en estas patologías y también de medios físicos, que se hagan los estudios y ensayos de campo pertinentes para saber si en cada uno de nuestros casos podemos recibir el suero de la vacuna o no.

Los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple también querríamos poder vacunarnos con seguridad, para poder respirar un poco más tranquilos. Las autoridades sanitarias nos han abandonado una vez más a nuestra suerte y en las reiteradas veces que hemos solicitado información para nuestros casos específicos nos contestan a través del silencio administrativo. Como enfermos de Sensibilidad Química Múltiple podemos aconsejar al resto de la población que vigile su entorno, que vivimos rodeados de sustancias tóxicas. Hoy somos nosotros los que no tenemos una salida viable, mañana puede ser cualquiera.

Por último, señalar la importante labor que llevan a cabo tantos médicos de cabecera buscando, preguntando, informándose para ofrecernos una sanidad más humanizada y más adaptada a nuestras circunstancias (un abrazo para ti, Luis).

Beatriz Estevez Molanes

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora