Olejua, con aguas fecales sin depurar
Publicado el 07/12/2021 a las 07:41
Olejua, pueblo de Tierra Estella en Valdega, sigue solicitando sin éxito una solución a las aguas fecales que campan a sus anchas por el exterior y desembocan en una regata corrida en zona urbana. Son aguas contaminadas con sustancias residuales y orina, cuyo origen proviene de desechos orgánicos, animales y humanos.
Las podríamos denominar líquidos negros o cloacales, porque se vierten por las cloacas al exterior. Las aguas residuales de Olejua se desplazan a dos lugares distintos; uno, la mitad de los hogares del pueblo echan los vertidos a las alcantarillas que se pierden en una de las cunetas exteriores de zona habitada. Además es un peligro sanitario público, fruto de la filtración a los acuíferos del camino hacia Abaigar, como a la fuente potable del Lavadero y a los pozos particulares de los regadíos de Sanz de Acedo, Pascual, Maeztu y Lizarraga.
La otra mitad de las familias olejuanas las vierte a una fosa séptica, que con frecuencia se desborda cayendo toda la mierda a la finca próxima y se desparrama por la acequia. Supone también un peligro de salubridad para los vecinos y filtraciones para las balsas y manantiales que limitan con Etayo y Oco, como Fuente Vieja. Hace 28 años, el regidor municipal Alfredo Vicente y el secretario Eufrasio López se dirigieron a la Mancomunidad de Montejurra para solucionar el problema y en el 2021 siguen sin contestar a pesar de la insistencia de los alcaldes posteriores.
En el 2007, se inauguró una depuradora en Murieta para el servicio residual de todo el Valle de Ega, no obstante, después de 14 años, Olejua, Oco y Etayo siguen abandonados. Según la UE, todas las aguas residuales deben someterse a un proceso de depuración antes de su vertido al río para garantizar el menor impacto medioambiental. Pero Olejua debe ser de otra galaxia.
En estos dos años de pandemia, la Consejería de sanidad ha implantado medidas saludables con un examen riguroso de los líquidos cloacales para la detección precoz del Covid 19, sin embargo Olejua no debe estar en el mapa de Santos Induráin.
¿Se puede tolerar que, en pleno siglo XXI, las aguas fecales de Olejua vayan directamente a una cuneta? Invitamos a los tres presidentes responsables, Chivite, Cigudosa y Mendoza para que se acerquen a Olejua y observen cómo las aguas de las fregaderas y las cacas humanas de los inodoros se van secando por el camino a través del desagüe abierto a la calle, provocando un foco impresionante de bacterias, de moscas negras y de olores. Es un vertido de juzgado de guardia en toda regla, con gran riesgo epidemiológico.
Olejua lleva décadas, desde la instalación del agua corriente en las casas, con los líquidos fecales en la calle que ni el Ejecutivo Foral, ni la Mancomunidad, ni tampoco Nilsa han dado una solución para evitar posibles infecciones.
La UE ha sancionado a varias localidades de España como Barbate, Matalascañas o Isla Cristina por el deficiente tratamiento a los fluidos residuales. ¿No debería multar también a Olejua para que el Sr. Ciriza, de Cohesión Territorial, se interese por la posible infección del Covid? Si en el resto de Navarra se está poniendo en marcha el Plan Integral de saneamiento comarcal, con depuradoras en Lanz (2017), Larrión (2019), Izu (2021), Unzué y Torrano, ¿por qué el Gobierno, Montejurra y Nilsa no siguen el mismo criterio con Olejua, Oco, Etayo? ¿Por qué dejan al margen algunos pueblos pequeños, que pagan los mismos impuestos? Las palabras dogmáticas del Sr. Mendoza (Nilsa): “Navarra depura el 98,6% de residuales y el 1,4% en fosas sépticas” no son ciertas. ¡¡Pásese por Olejua, por favor!! No se pretende llegar a los 1678 kilómetros de colectores de la Depuradora de Arazuri, ni generar biogás o compost. Por favor, ¿tantos euros se necesitan para instalar, por su cercanía, 11 kilómetros de un colector común e integrar a Olejua, Oco y Etayo a la estación biológica de Murieta?
Luis Landa El Busto, escritor e historiador