Un navarrico en la escuela
Publicado el 28/08/2021 a las 09:04
Para cantar se necesita interioridad. Sucede con la música, la jota navarra. Sonidos que llegan al oído y este recibe un mensaje. María Bayo ha declarado en medios de comunicación: “Vivimos en un mundo muy visual y olvidamos que la música clásica, sobre todo está basada en el oído”. Mes de septiembre, comienzo de curso, centros de enseñanza, alumnado, maestros, escuchar, leer, cantar. Los profesores de música enseñan entonación, afinación, primeras canciones. ¡La jota y la escuela! En Murchante, hacia el año 1950, Simeona Bozal, compuso para su hija Engracia Ariza . Faico y Josefina, esta jota:
“Un navarrico en la escuela /Mirando el mapa lloró;/ Porque pintaron pequeña,/La tierra que tanto dio”.
En el C.P. Martín de Azpilcueta conocimos mil músicas con Manoli Santamaria Azaceta, primera mujer violinista de la Orquesta “Santa Cecilia”, hoy Orquesta “Sinfónica de Navarra”, y Mª Jesús Alastuey; los primeros años en el Conservatorio “Pablo Sarasate” con Mª Luz Polo López, solfeo, musicalidad; y nuestro paso por la Sociedad Musical “Los Amigos del Arte” ¡Cuánto aprendimos! Como el recuerdo querido siempre permanente de Enrique Iriso Lerga hacia su maestra de la infancia: “De tus labios aprendía/Las plegarias y la canción;/De tu corazón, generosidad,/De tu trabajo, educación”.
Una relación de sencillas jotas dedicadas a los más pequeños.
Pedro Mari Flamarique:
“A un niño yo pregunté/Por el nombre de su patria;/Y con siete estrellas de oro,/Escribió un nombre Navarra”.
Manuel Turrillas envía un delicado homenaje a la niña:
“No vayas al campo niña/Que el sol ya viene pegando;/Y al ver que besa tu cara,/De celos me está matando”.
El año 1996, el P. Valeriano Ordóñez S.J. recibió un reconocimiento de la sociedad navarra en el Planetario de Pamplona. Tomás Yerro, premio Príncipe de Viana de la Cultura 2019, recitó la poesía que el niño Valeriano escribió en la escuela de Torres del Río (1934), con diez años soñadores:
Hijo al volver de la escuela,/Hoy nos ha dicho el maestro/Que apenas tienes diez años/Y ya sabes hacer versos;/Solo te pide tu madre/Que nunca olvides lo nuestro;/Dios puso ciencia en los sabios,/La poesía en el pueblo;/Solo te pide tu madre/Que sientas lo que yo siento/Y que lo hables como hablaron/Tus padres y tus abuelos/Porque al oír tus canciones/ Nunca digan “no le entiendo”.
Los hermanos Anoz interpretaron la jota del P. Ordóñez con música de Jesús Martínez:
“Mi madre cantaba jotas /Al coser y al acunar;/Quien hijos pequeños tiene,/Siempre les ha de cantar”.
José Luis Lizarraga, de Añorbe, dedicó a las mocicas:
“Niña si vivo loco por tus amores/ Fue porque Dios lo quiso que te quisiera;/Como quiso que canten los ruiseñores,/Cuando florece la primavera”.
Felicio Murillo, recientemente ha compuesto:
“En la escuela yo aprendí/Que la jota es un tesoro;/Porque alegra el corazón,/De quien sufre o está solo”.
En la Cuenca de Pamplona, La jota de Manuel Huarte, de Oteiza:
“Tengo orgullo ser navarro/Navarrica y de la Cuenca;/Mis joticas son,/Las más bravas de esta tierra”.
Cuenca de Pamplona. Mujeres y hombres sencillos de carácter y temple navarro. La campana María que escuchan con emoción. En el Valle de Elorz, el C.P. de Noáin, dedicado a San Miguel. Un centro escolar sin fronteras, que atiende a la diversidad. Julián Aranaz, canta a San Miguel:
“Navarra ha sido mi cuna/Y en Cadreita me crié;/Y cuando canto la jota,/Me ilumina San Miguel”.
Con la jota Navarra es posible iniciar nuevos proyectos basados en áreas y asignaturas mediante las metodologías activas. El Centro de Interpretación de la Jota Navarra de Tafalla será un espacio de visitas guiadas para grupos escolares. Aprenderán cómo se canta la jota navarra y su historia, la de ayer, hoy y siempre. Conocerán el folclore navarro. Jesús Górriz Lerga publicó en la revista “Vida Vasca (1962) el artículo “Sabor del Navarro”: “El folclore navarro de zortziko y jota, guitarra y txistu, todo él tiene ese acento grande de lo profundamente popular”.