Al encierro

Ramón Martín

Publicado el 08/07/2021 a las 08:35

La tensión espera, en la carrera del protagonismo. Por la mente pasan, secuencias de los acontecimientos. De esa incómoda espera, de un absurdo maravilloso, donde lo abstracto se hermana con la belleza.

Llega la saeta, tapando el ocho mañanero. La calma y la angustia. Despierta del estruendo, señal, que descubre el manto que despereza. Esa película de las emociones sin argumento.

Sobre el cielo se ve una pequeña nube artificial, descargando el trueno del inicio... ¡Son las ocho!

Dando rienda suelta a la espera de muerte acude el cuerpo de la razón, al del instinto.

Haciendo el ego del hombre, protagonismo. Todo está cerca al rugir del espectador morboso. El alarido de la fuerza animal que me llega es el enamoramiento por estar porfiando el peligro. El estruendo desconcertante de la manada primeriza.

De cerca, se aprecia la amistad de supervivencia, de ser loco sin estarlo pero pareciéndolo.

Son los metros de distancia, de infinitas secuencias. Son las exclamaciones al miedo, sin quererlo. Preguntas y respuestas en el sin sentido del instinto. Esos eternos segundos que cuestionan las horas. Esos pequeños detalles en un mundo que no los tiene. Es la esencia cuando se abre, la puerta del riesgo.

Son las calles que cierran el abanico miedoso, donde el esplendor de sentirte te cuestiona.

Se mezcla el instinto queriendo hacerlo razón. Pasa, entre cuerpo y mente, la película de actor secundario en vida de frustración. Esas miradas que te acercan al riesgo.

Aquellos que quieren que suceda...Y piden perdón. Son los argumentos de la curiosidad, de los miedos. Curiosidad que se alimenta en la parte oscura de la sinrazón. Esa parte del riesgo que sin querer deseamos, ese tiempo eterno.

Cuando la vida vale, los minutos se vuelven perezosos. Cuando el día no existe; Así es el instante del miedo.

Aplaudida con la muerte, de rojo se pintará tu cuerpo, como de llanto tu mejilla. Tu riesgo porfió ...Y encontró la herida. Ella te hizo protagonista de tus deseos. Tu piel, como actriz, cumplió el guión. Todo te explicará los motivos de tu absurdo. Esos que de sus miradas quisieron y desearon.

Descansarás en dolor. Las horas de reflexión. Dudarás de tu continuidad, de insensatez o valor. Te preguntarás de nuevo, a las ocho, por la carrera de la belleza. Sin respuesta.

Tantas son las cosas pensadas en el umbral de la muerte que es importante sentirla en el riesgo...

...De un siete al catorce.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora