Respuesta a Carlos Gimeno sobre el alumnado del Pirineo y el bachillerato

Silvia Calvo Petrotx , M. Mercedes Caminos López, María José Garralda Zubiri y Meritxell Tornés José|

Publicado el 18/06/2021 a las 08:12

Desde las Apymas del Pirineo hemos analizado las declaraciones del consejero de Educación en Diario de Navarra de 28 de mayo. Carlos Gimeno, más allá de la hábil dialéctica desplegada en la entrevista, incurre en ciertas contradicciones, que pasamos a desgranar.

Primera contradicción. Según el consejero, la resolución que permitía al alumnado del Pirineo elegir centro de bachillerato podría generar inseguridad jurídica (y eso es malo), mientras que el nuevo escenario legal permite “hacer una actuación flexible dentro de la norma” (y eso es bueno). Esto es, una resolución del Parlamento de Navarra aprobada en 2013 tras la recomendación del Defensor del Pueblo, y que según nuestros datos no ha generado ningún recurso jurídico en los últimos ocho años, es peor que una interpretación “caprichosa” dentro de la nueva norma. ¿Cómo se articulará esa “actuación flexible”? ¿Quizá la “flexibilidad” dependerá de que la polémica salte a la opinión pública? Lo que parece claro es que el futuro de muchos estudiantes queda ahora al albur de esa vaga flexibilidad, en vez de garantizada por la seguridad de una resolución del Parlamento.En este punto añade también que la polémica es artificial porque afecta a muy pocos alumnos; cuesta asimilar la crudeza de la expresión, impacta este “no sois nadie” en boca del consejero.

Segunda contradicción. El consejero intenta tranquilizarnos sin conseguirlo. Señala lo obvio, que los estudiantes del Pirineo podrán estudiar bachillerato. Sí, pero a diferencia del resto, lejos de sus hogares en sus valles y lejos del lugar de su residencia en la cuenca de Pamplona.

No se puede ser más claro y menos tranquilizador: “(esto) no significa que no tengan posibilidades de ir a otros institutos que los de referencia. No puedo decir que tengan plaza garantizada, claro, pero tienen muchas posibilidades”. Es decir, hay “muchas posibilidades” de que tengan una hora de villavesa hasta su instituto asignado en la Txantrea, y, también “muchas posibilidades” de no ser admitidos en el instituto más cercano a su domicilio en Pamplona. Que las familias del Pirineo tengamos solo alguna posibilidad no es ningún consuelo. Que seamos quienes tengamos un acceso más precario al bachillerato, tampoco. Esto no le ocurre a ningún otro estudiante de Navarra.

Tercera contradicción. El consejero rechaza que las instrucciones de matriculación aprobadas ayuden a la despoblación, pero nos ha enviado un nítido mensaje a las familias del Pirineo: expresiones como “fórmulas que cohesionen territorialmente”, o “que vertebren más y fijen población” se vuelven humo, y lo que toca es “empadronaos cuanto antes en Pamplona si queréis un instituto cercano a vuestro domicilio allí”.

La contradicción definitiva. El consejero de Educación parece responder a la cuestión de “¿por qué se retira esa cláusula?”, pero lejos de hacerlo se limita a escudarse y ampararse en que existe un nuevo Mapa Escolar, aprobado mediante el Decreto Foral 80/2019, que adscribe los centros del Pirineo a los dos centros de la Txantrea. Esta es la norma superior, “la norma madre”, que según él justifica la desaparición de la cláusula. Sin embargo, no nos dice que el anterior Mapa Escolar aprobado en 1996 hacía exactamente lo mismo: adscribir los centros del Pirineo a la Txantrea. Y, obviamente, olvida que la Resolución del Parlamento sobre aquel Mapa Escolar seguía teniendo en 2019 el mismo fundamento de justicia que ya recomendara el Defensor del Pueblo. Ya que el mapa de 1996 y 2019 son iguales en lo que al Pirineo respecta, y puesto que el Departamento de Educación conocía perfectamente la utilidad de aquella clausula, nos preguntamos: ¿Por qué el Departamento la ha eliminado deliberadamente en vez de incorporarla de manera explícita? ¿Por qué esto no ha sido comunicado para su discusión en el Consejo Escolar de Navarra? ¿Por qué no se avisó con tiempo a los centros para que las familias pudiesen prepararse convenientemente? Entendemos que la cláusula que aprobó el Parlamento no solo no debe ser eliminada, sino que debe incluirse en el propio Decreto Foral o, en su defecto, recuperarse por medio de una nueva resolución.

Nos quedamos, no obstante, con el espíritu dialogante del consejero cuando afirma que “un instituto de Bachillerato como pide el Pirineo es de justicia”. Nos tendrá al lado para trabajar en este proyecto, pero mientras tanto no cejaremos en reclamar que no se recorte al alumnado del Pirineo su derecho a estudiar bachillerato en el instituto más cercano a su lugar de residencia en la cuenca de Pamplona. Esto también es de justicia.


Silvia Calvo Petrotx , M. Mercedes Caminos López, María José Garralda Zubiri y Meritxell Tornés José En representación de las Apymas de Roncal, Luzaide, Garralda y Otsagabia

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