Cataluña y sus gobernantes
Actualizado el 19/05/2021 a las 09:16
El pasado 14 de febrero, el pueblo catalán llenó sus urnas de votos para decidir los gobernantes de los próximos cuatro cursos. Sin embargo, parece ser que eso no impide a los políticos electos seguir siendo, para decirlo de manera suave, ellos mismos. Es vergonzoso que a estas alturas aún no se haya formado gobierno y que los políticos se planteen ir a nuevas elecciones. ¿Cómo es posible, que en los tiempos de crisis, tanto sanitaria como económica, esta gente priorice sus propios intereses y no el bienestar de la población? ¿Tan difícil es que tanto unos como otros cedan y por fin, se entiendan? Por respeto a todas las personas que han decidido votar, muchos (seguramente la mayoría) sabiendo que el sistema político con el que convivimos está podrido, estas personas deberían desmandarse por asistir a toda aquella gente afectada por la pandemia, de una manera o de otra, y no perdiendo el tiempo en el despacho acabando de limar cuántas sillas tendrá cada uno en el Parlamento. Como bien dice el dicho “molta corbata i molt poca vergonya” (mucha corbata y muy poca vergüenza), esta situación es cada vez más insostenible. Ya pueden señores y señoras políticos espabilar, por el bien de “su” gente. Por el bien de todos.
