Al grupo de alumnos del colegio Claret Larraona
Publicado el 09/05/2021 a las 09:01
Mi felicitación más cordial para vosotros y para vuestro profesor por esa reflexión tan interesante sobre la misión de los políticos en nuestra sociedad. (Diario de Navarra, 28-IV-2021). Una reflexión tan sincera a vuestros años y en el Parlamento de Navarra y con presencia de los mismos responsables políticos creo que merece una atención grande por parte de todos y un buen aplauso. Habéis estudiado seriamente el tema, que es grave y de gran actualidad. Fruto de vuestro esfuerzo ofrecéis todo un Código ético del buen ejercicio de la política.
Es un tema que afecta a los políticos. A ellos ofrecéis unos compromisos concretos para cumplir dignamente su misión: luchar contra todas las formas de corrupción; decir siempre la verdad; reconocer públicamente los errores y pedir disculpas siempre que sea necesario; no prometer lo que no sé si lo voy a poder cumplir; renunciar al insulto, las malas formas, el lenguaje agresivo, la pérdida del respeto al otro, hacia el adversario político; trabajar con fuerza por la recuperación de la Ética Política y sus valores fundamentales. Todo un programa de acción. Es un tema que nos afecta igualmente a todos los ciudadanos y pedís que todos sepamos implicarnos y nos comprometamos más con la sociedad y con la política.
Vosotros habéis entendido que la Política, así con mayúscula, es algo muy serio, extraordinariamente serio. Aristóteles hace muchos siglos definió la Política como “el arte de organizar la convivencia entre los hombres”. El objetivo no puede ser más noble. Lo malo de la Política está en que puede perder la mayúscula y convertirla en una simple lucha por el poder.
Hace ya unos cuantos años publiqué una “carta a un político en tiempo de elecciones “ (Diario de Navarra -junio de 1993). Coincidimos plenamente en nuestra forma de pensar sobre este tema. Baste un párrafo de la misma: “En la política todos queremos verdad, honradez, cumplimiento de la palabra dada, profundo respeto a todo y a todos. Gobernar en Democracia no es tarea fácil; creo que tampoco es fácil ser oposición, una oposición inteligente, seria, creíble.
Hay que dejar a un lado intereses personales, de partido y buscar honradamente el bien común de todos. Esto lo percibe fácilmente el pueblo tanto en el que gobierna como en el que está en la oposición, y sabe cuándo sus palabras son vacías y sus promesas irrealizables. El político ha de ser de un talento abierto y serio que lo haga creíble, honrado en lo privado y en lo público, consecuente con su conciencia. La conciencia está por encima de todo y no puede confundirse con el programa del partido. Todos nos sentimos demócratas y quizá no lo seamos tanto. La democracia exige todo un aprendizaje, un estilo concreto de vida. Necesitamos aprender a dialogar, a descubrir noblemente lo bueno y lo menos bueno del otro, a ser positivamente tolerantes y respetuosos, elegantes tanto si ganamos como si perdemos, a saber llegar a consensos y pactos que realmente beneficien al bien común de todos. En política no es bueno imponerse en todo ni decir no a todo”.
Ánimo y adelante. Habéis abierto un buen camino. Ojalá os sigan muchos jóvenes.
Florentino Ezcurra, exdelegado de Cáritas Diocesana