Cainismo patrio
Actualizado el 08/05/2021 a las 12:59
Si alguien le preguntase por el primer español en ganar el Nobel de Literatura, imagino que el nombre de José Echegaray no sería el primero en venírsele a la mente; ni a usted, ni a casi nadie. Y es que este brillante ingeniero, ministro, matemático, físico, ministro y dramaturgo –autor de más de 70 obras que fueron éxito de taquilla en su época– ha caído completamente en el olvido a pesar de todo lo que fue y logró en vida. Coetáneo de autores de renombre como Valle Inclán, Rubén Darío, Pío Baroja, Unamuno o los hermanos Machado; Echegaray fue en su tiempo el más internacional (y adinerado), lo cual le granjeó no pocas envidias y le hizo ser víctima de nuestro tan enraizado cainismo patrio. Más allá de la literatura tocó muchos palos, y bien. Se le considera (entre los cuatro gatos que lo recuerdan) el matemático español más destacado del siglo XIX y uno de los políticos que más décadas estuvo al pie del cañón sin que se le conociese ninguna corruptela. Chapó por nuestro insigne olvidado.