Mujeres visibles, mujeres pioneras
Actualizado el 29/04/2021 a las 18:14
El 26 de abril fue el día de la visibilidad lésbica, día que me sirvió para reflexionar sobre aquellas mujeres pioneras en vivir su amor, con una mujer, de forma libre a principios del siglo XX. En España contamos con Lucía Sánchez Saornil poeta, periodista y sindicalista nacida en 1895, sin duda una de las primeras mujeres en nuestro país en vivir, sin ningún tapujo su relación amorosa con una mujer en los ambientes libertarios de la época, sobre todo en los años 20 y 30. Saornil como gran intelectual de la época junto a la abogada Mercedes Comaposada y la médica Amparo Poch y Gascón impulsaron la organización unificada Mujeres Libres, asociación bajo la que reivindicaban la liberación de la mujer, y que tan solo un mes más tarde comenzaron a editar la revista Mujeres Libres. Defendieron entre otras cuestiones, la igualdad y libertad sexual, el derecho al aborto voluntario o la equiparación salarial llegando a contar con más de 20.000 afiliadas durante la Guerra Civil. Fue en la época de la Guerra Civil donde Lucía conoció a América Barroso, la que sería su pareja el resto de su vida. A pesar de los prejuicios que asolaban esa época en relación al lesbianismo, ellas fueron valientes y no ocultaron su relación. Pioneras también fueron Elisa y Marcela, historia de amor que la propia Directora de Cine, Isabel Coixet, llevó a la gran pantalla hace poco más de dos años. Dos mujeres que desafiaron las normas establecidas casándose por la Iglesia en 1901, es decir, este fue el primer matrimonio homosexual del que se tiene constancia en España. Elisa y Marcela se conocieron siendo tan solo unas adolescentes. Tras años manteniendo una relación, cansadas de la clandestinidad, decidieron casarse disfrazándose una de ellas de hombre. Elisa recortó su melena y cambió sus faldas por un traje haciéndose pasar por un joven llamado Mario al que su padre, viviendo en Londres, no había querido bautizar. En ese momento, el cura sin sospecha ninguna, lo bautizó con este nombre en una pequeña región gallega y procedió a realizar el casamiento el 8 de junio de 1901. No obstante, al cabo de tan solo unos días se destapó el engaño y tras ser perseguidas por escarnio público, decidieron huir exiliándose a Portugal primero, y Argentina después. Estos dos casos son una muestra, y sirven de referente, de cómo gracias a mujeres como Lucía o Elisa y Marcela las mujeres bisexuales o lesbianas, de las generaciones posteriores, son un poco más libres.