¿Intuitivo? ¡José Ortega y Gasset! (I)
Actualizado el 08/04/2021 a las 08:40
Como entre los comentaristas y exégetas (ellas y ellos) que se han ocupado de leer, releer y estudiar a conciencia las obras del insigne conferenciante y memorable fundador de la Revista de Occidente (1923) los hay de reconocido prestigio y probada solvencia, tal vez los más críticos con el hacedor de “Meditaciones del Quijote” (1914) estén en lo cierto y uno acabe abundando en el parecer con ellos y reconociendo que José Ortega y Gasset (1883-1955) no fue un filósofo sistemático, pero servidor no se atreverá a negar lo obvio, que fue un pensador intuitivo. Yo he recordado, cada vez que la situación lo requería y, en mi modesto criterio, era oportuno y venía a cuento, esa famosa frase de Rudyard Kipling en la que quien recibió el premio Nobel de Literatura en 1907 sostiene lo que comparto y tengo para mí por verdad radical e incontrovertible, que “la intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre”. Ahora bien, como no he olvidado lo que nadie ha contradicho o refutado hasta el momento presente, que no hay regla sin excepción, a mí me gustaría añadir al atinado adagio kipliniano, kiplinguiano o kiplinguesco (o como deba decirse y escribirse), un cometa, hoy, por primera vez, si no marro (tengo buena memoria, pero no soy el memorioso e inmarchitable Ireneo Funes, inolvidable personaje literario que concibió el magín de Jorge Luis Borges, que, más que gozar, sufría de hipermnesia, un síntoma del síndrome del sabio), esta estela a su larga cola: salvo que ese varón sea y/o se llame José Ortega y Gasset. He dejado escrito lo que cabe leer una y ene veces más (tantas como se quieran) por este argumento de peso, porque cada día encuentro más razón de ser a su frase más célebre: “Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo”. (Continúa.)